20 de Noviembre, 2017
Radio Mercosur
Cultura

Vargas Llosa llamó a “no abandonar nunca la pasión por la palabra impresa”

El Premio Nobel de Literaura Mario Vargas Llosa y Jorge Edwards, premio Cervantes, defendieron en la 43ra. Feria del Libro de Buenos Aires “la pasión por la palabra impresa en papel”.

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 El peruano Vargas Llosa, de 81 años, y Edwards, de 85, se dieron cita ante una 500 personas en la sala Borges de La Rural donde disertaron sobre "La influencia de la literatura en los valores humanos", acompañados por  Alejandro Vaccaro, titular de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), y Alejandro Guillermo Roemmers, empresario y autor de “El regreso del joven príncipe".

 
“La lectura es fundamental” para “generar pensamiento crítico” en un tiempo de “extraordinaria revolución de las comunicaciones”, aseveró Vargas Llosa ante unas 500 personas reunidas en la sala mayor de La Rural, con capacidad para 1.200.
 
El autor de “La ciudad y los perros”, llamó a “preguntarse qué va a ocurrir con la lectura en un mundo donde las pantallas llegan a todos los rincones. Si seguirá existiendo la lectura de manera tradicional o será monopolio de las pantallas”.
 
“Los libros en papel exigen una participación intelectual mayor del lector, que hace un esfuerzo a veces enorme para acceder a la riqueza de esas imágenes”, mientras que “la literatura que se escribe para las pantallas no exige esa operación intelectual”, dijo Vargas Llosa.
 
Para el autor de “Pantaleón y las visitadoras” las pantalla “pretenden “llegar al gran público y por lo tanto el esfuerzo intelectual que exigen es menor”, porque proponen una “facilidad” que lo “reduce o anula”.
 
En tanto advirtió que “si la cultura deja de pedir esfuerzo intelectual”, uno de “sus papeles esenciales en la vida de las naciones”, el "espíritu crítico se empobrece y puede desaparecer”.
 
Vargas Llosa se preguntó “si en esta revolución extraordinaria de las comunicaciones no hay una amenaza muy profunda, la que llevó a (George) Orwell a escribir su pesadilla totalitaria (‘Revolución en la granja’), la de la manipulaciones. Una preocupación que debería formar parte de la educación”.
 
En este marco consignó que “la enorme revolución de la comunicación que trajeron las pantallas debiera estar equilibrada con una educación que no sólo cree espectadores, sino también lectores”.
 
“La buena literatura -a su entender- desarrolla en nosotros el espíritu crítico. Nada nos enseña tanto como la literatura que el mundo está mal hecho y que por lo tanto debe cambiar para acercarse a esa perfección que encontramos en los poemas, en las novelas, en los grandes dramas”, concluyó.
 
Por su parte, Edward postuló que “frente a la barbarie: la cultura, la lectura, la inteligencia y la reflexión son valores absolutamente esenciales que no podemos abandonar por ningún motivo”.
 
“Los presidentes que conocí en mi juventud eran lectores, invitaban a su mesa a personas como Pablo Neruda, que era comunista, a la gente del pensamiento. Había una conexión evidente entre la política y la vida de la cultura que hoy es muy dudosa y exige un revisión”, señaló el autor de “Persona non grata”.
 
El chileno se definió como “un lector de libros en papel”, algo que, aseguró, “hay que reivindicar”, al tiempo que llamó a “no abandonar nunca la pasión por la palabra impresa” no por “las maravillosas y enigmáticas bibliotecas”.
 
Fuente: Télam