16 de Agosto, 2018
Radio Mercosur
Zona Franca

ARGENTINA - INSISTE EN OCULTAR EL MODELO TOXICO

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Al Sr ministro de Agroindustria Luis Etchevehere:

Al Sr Ministro de Ambiente y desarrollo Sustentable Sergio Bergman:
 
Ante la Resolución 1/2018, Conjunta de los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sustentable y de Agroindustria que ustedes administran, destinada a avanzar en pautas para regular la 
aplicación de plaguicidas, fundamentalmente en zonas periurbanas, desde la Red de Acción en plaguicidas y sus alternativas de América Latina (RAPAL) manifestamos nuestra preocupación y rechazo de la normativa entre otros por las siguientes aseveraciones expresadas en la misma:
 
Dice la normativa
 
“Que la implementación de buenas prácticas en la aplicación de fitosanitarios es de interés común a toda la Nación, razón que amerita una mejor definición de los principios políticos rectores para una mejor coordinación en todo el territorio de las políticas en la materia”
 
El problema de salud pública originado por los plaguicidas no se inicia en la aplicación, muy por lo contrario, cabe reflexionar sobre los mecanismos que hacen a la autorización de importación y fabricación de dichos productos, a su categorización toxicológica y a su comercialización, de tal modo que:
 
En nuestro país se permite la importación, fabricación y venta de plaguicidas cuyos productos activos se hayan prohibidos o restringidos en otras naciones tal el caso del herbicida Paraquat y los insecticidas Fipronil e Imidacloprid
 
Se categoricen a los plaguicidas solo por su efecto agudo y sin tener en cuenta sus características químicas y relación con el ambiente y además la posibilidad generar enfermedades crónicas; como el cáncer o mal de Parkinson, ya actuar como disruptores endocrinos o producir enfermedades epigenéticas
 
En la actualidad la venta de agrotóxicos se realiza con un muy bajo control, aún de aquellos productos categorizados como altamente peligrosos. Se pueden adquirir incluso fraccionados y/o utilizarse en cultivos para los cuales no han sido autorizados.
 
Se continúa utilizando un término neutro “fitosanitario” para denominar productos altamente peligrosos para la salud socioambiental lo cual resulta inadmisible si se quiere alertar a las 
personas expuestas a estos productos
 
Continua la normativa expresando que
 
“Que la Ley Nº 25.675, en su Artículo 2º, determina entre los objetivos de la política ambiental nacional, los de asegurar la preservación, conservación, recuperación y mejoramiento de la 
calidad de los recursos ambientales, tanto naturales como culturales, en la realización de las diferentes actividades antrópicas, promover el mejoramiento de la calidad de vida de las 
generaciones presentes y futuras, en forma prioritaria, promover el uso racional y sustentable de los recursos naturales y establecer procedimientos y mecanismos adecuados para la 
minimización de riesgos ambientales”.
 
No se tiene en cuenta que:
 
Si se hace hincapié realmente a la salud pública se debería tener en cuenta los siguientes ítems:
 
Las características fisicoquímicas de los productos, por ejemplo, su bioacumulación, su solubilidad en agua, su persistencia, “efecto saltamontes”, su capacidad toxica dentro de los parámetros que hacen a la categorización y venta de estos productos
 
Se apoyaría más desde la política públicas, y sus instrumentos, a la producción agroecológica
 
Se realizarían más estudios epidemiológicos en comunidades expuestas a los agrotóxicos
 
Se prohibirán los productos extremadamente peligrosos
 
Continua la normativa establecida
 
“Que dicho Consejo Científico Interdisciplinario informó en el mes de julio de 2009, entre otras, que bajo condiciones de uso responsable (entendiendo por ello la aplicación de dosis 
recomendadas y de acuerdo con buenas prácticas agrícolas), el glifosato y sus formulados implicarían un bajo riesgo para la salud humana o el ambiente, poniendo de relieve la importancia fundamental de las buenas prácticas”
 
No se tiene en cuenta que:
 
Si bien el herbicida glifosato es uno de los productos más utilizados, no es el único dado que derivado de la perdida permanente de diversidad biológica y de la generación de resistencias en insectos y enfermedades, se utilizan plaguicidas altamente peligrosos como el 2, 4 D., paraquat, clorpirifos, entre otros.
 
Existe información científica que demuestra el efecto en la salud del glifosato y otros plaguicidas. Basta analizar la excelente Antología toxicológica del glifosato realizada por el técnico en 
epidemiología Eduardo Rossi donde se reúnen trabajos científicos relacionados con el efecto del herbicida en la salud socioambiental
 
Continua la disposición
 
“Que en el marco de dicha Red de Buenas Prácticas Agropecuarias se han elaborado DOS (2) documentos de referencia técnica, a saber: las Pautas sobre Aplicaciones de Productos 
Fitosanitarios en Áreas Periurbanas, y las Recomendaciones para Normativas de Departamentos, Municipios y Partidos que regulen sobre Aplicación de Productos Fitosanitarios”.
 
Ante esta situación cabe preguntarse
 
¿qué son las buenas prácticas agrícolas ¿quién las termina? ¿quién controla? Se debe tener en cuenta que más allá de las prácticas y condiciones de aplicación cada producto químico posee sus propias características, lo que determina su vida de “escape” y vida media en el ambiente; por ejemplo, su solubilidad, su capacidad bioacumularse, su deriva primaria y secundaria y desde allí las posibilidades de causar enfermedades agudas y crónicas.
 
¿Quién controla por ejemplo la venta de plaguicidas, las condiciones sociales de aplicación, las condiciones labores de uso, el desecho de envases y líquidos remanentes?

Por último, la disposición expresa
 
ARTÍCULO 3º.- Créase el Grupo de Trabajo Interministerial sobre Buenas Prácticas en materia de Aplicaciones de Fitosanitarios con el objeto de:
 
a. Elaborar los principios que deben regir las políticas públicas nacionales de sus respectivas competencias, sobre las aplicaciones de fitosanitarios en la agricultura y la alimentación, con 
especial atención sobre las aplicaciones en zonas de amortiguamiento o “buffer” adyacentes a áreas que requieren especial protección.
 
b-Formular recomendaciones respecto de cómo mejorar la adopción de las buenas prácticas de aplicación de fitosanitarios.
 
c. Formular recomendaciones sobre cómo fortalecer los sistemas de control y monitoreo de las actividades de aplicación de fitosanitarios.
 
 
Cabe reflexionar que
 
El grupo de trabajo contempla un solo representante relacionado con la salud de la población, trabajadores y productores expuestos, ¿así se protege a la salud de las comunidades y de los trabajadores expuestos?
 
Más allá de las zonas lindantes a las zonas de aplicación, las comunidades se hallan expuestas en forma directa a la fase de aplicación e indirecta al aire, agua, alimentos y suelo 
contaminados
 
Los trabajos de campo han demostrado que los sistemas de control de comercialización y registro de aplicación son muy débiles, cuanto en ocasiones inexistentes; ejemplo en las actividades hortícolas, producción de tabaco, etc.,
 
“Podrán preverse instancias de participación, con carácter consultivo, de actores relevantes de la sociedad civil con reconocida capacidad técnica en las materias que trate el Grupo de 
Trabajo”
 
Esta misma aseveración se hizo en la creación de la comisión nacional de seguimiento del uso de agroquímicos sancionada en el año 2009, durante el gobierno de la Dra. Cristina Fernández, y NUNCA fuimos invitados a pesar de nuestras reiteradas solicitudes por escrito.
 
Ante esta situación y la premura relacionada en que se trata de la salud pública solicitamos;
 
Iniciar una profunda discusión acerca del uso e impacto de los plaguicidas, en la cual participen todos los actores involucrados a fin de realizar diagnósticos apropiados y planificar actividades concretas, plausibles y eficaces
 
Que el gobierno argentino, tal como se discute actualmente en la Estrategia internacional sobre el manejo de sustancias químicas, SAICM en su sigla en inglés, reconsidere el registro, 
categorización y uso de los plaguicidas denominados altamente peligros (HHP).
 
 
Que se apoye de manera integral, continua en el tiempo y de modo sustentable a la producción de base agroecológica
 
Ing. Agr. Ms. Sc. Javier Souza Casadinho
Coordinador regional de la Red de Acción y plaguicidas y sus alternativas de América Latina
javierrapal@yahoo.com.ar
 
Febrero de 2018

Fuente: RENACE
 
 
 
Seguridad e Higiene
Algunas normas de precaucion para el uso de productos fitosanitarios
 
   Independientemente de la peligrosidad y toxicidad de un producto para la protección de cultivos, las prácticas de prevención de leer la etiqueta y el panfleto del mismo, la revisión del buen estado del equipo de aplicación, uso de la indumentaria correcta, medidas de higiene personal como lavarse las manos y la cara antes de comer, etc., permiten disminuir los riesgos de que ocurra una intoxicación
   Paracelsus, el padre de la toxicología, afirmó en el siglo pasado que no hay nada que no sea veneno. Que la dosis hace al veneno, lo que aplicado al conocimiento y acción frente a los 
efectos tóxicos de estas sustancias, plantea la importancia de la exposición frente a la toxicidad, y por tanto de la prevención.
   
   Los productos para la protección de cultivos, son sustancias químicas que pueden resultar peligrosas si se utilizan en forma incorrecta, lo cual representa un riesgo para el usuario.
   Toxicidad: Es la capacidad que tiene un producto de producir alguna alteración orgánica o funcional y aun la muerte, cuando se ingiere, inhala, absorbe o entra en contacto con la piel, debido a sus propiedades físicoquímicas.
   
   Peligro: Combinación de toxicidad e intensidad de exposición. Sin toxicidad y exposición no puede haber peligro o riesgo. Un producto muy tóxico carece de peligro si no existe exposición. Un producto de muy baja toxicidad puede ser un peligro si la intensidad de exposición es alta. 
   Riesgo: es la probabilidad de que pueda producirse un daño por el uso de un producto. El riesgo incluye tres componentes: peligro, tiempo y probabilidad de exposición. La seguridad es lo opuesto al riesgo. 
 
   
   Seguridad: La seguridad se determina por el riesgo. El mismo se potencializa al incrementar la exposición a un determinado producto, y dependiendo de la categoría toxicológica del 
fitosanitario, el grado de seguridad será mayor o menor. 
   
   Una de las formas de minimizar los riesgos antes, durante y después de la aplicación de un producto para la protección de cultivos, es reducir la exposición a través del fiel cumplimiento de las medidas prevención, precaución y protección, además del uso del sentido común. 
   
   Independientemente de la peligrosidad y toxicidad de un producto para la protección de cultivos, las prácticas de prevención de leer la etiqueta y el panfleto del mismo, la revisión del buen estado del equipo de aplicación, uso de la indumentaria correcta, medidas de higiene personal como lavarse las manos y la cara antes de comer, beber o fumar, bañarse después de cada actividad de aplicación y ponerse ropa limpia, permiten disminuir los riesgos de que ocurra una intoxicación.(ver cuadro nº 1)
   
   Cuadro nº 1. La flecha roja indica que en la medida que aumenta la peligrosidad de un producto para la protección de cultivos, también aumenta su toxicidad; sin embargo, utilizando la ropa y el equipo de protección personal recomendados en los pictogramas se pueden disminuir los riesgos de sufrir una intoxicación (flecha amarilla).
   
   
 
   
   
   Antes de utilizar un producto para la protección de cultivos. Adopción de un sistema de Manejo Integrado de Plagas. El MIP es una herramienta que permite racionalizar el uso de productos para la protección de cultivos. 
   
   En él se incluyen el monitoreo del crecimiento de poblaciones de organismos y variables climáticas, lo cual permite identificar los factores de mortalidad natural dentro del agro ecosistema, y determinar los momentos críticos en que algunos de estos organismos alcanzan su condición de plaga.
   
   En este sistema de protección de plantas se selecciona una apropiada combinación de alternativas de control, en el cual, el uso de protectores de cultivos resulta complementario y donde éstos son utilizados de manera que causen el mínimo impacto ambiental, social, económico y ecológico.
   
   Selección y compra del producto
   
   Cuando la utilización de los productos para la protección de cultivos resulte necesaria, la identificación del organismo plaga debe de ser un paso previo a la selección del producto. Nunca se debe tratar de controlar un organismo plaga que no haya sido plenamente identificado.
   
   Se debe seleccionar los productos que posean el mejor perfil ecotoxicológico; o sea aquellos que representen menor riesgo para el ambiente, los organismos benéficos, los usuarios y los consumidores. 
   
   Leer la etiqueta y el panfleto. Antes de utilizar un producto para la protección de cultivos, es necesario leer la etiqueta y el panfleto para conocer y comprender la peligrosidad y toxicidad del producto, las precauciones y advertencias de uso, la forma de cómo deben almacenarse y transportarse los productos, los signos y síntomas de intoxicación, el tipo de primeros auxilios que debe prestarse en caso de intoxicación, las recomendaciones de tipo agronómico (modo de acción, forma de preparar mezclas, dosis, intervalos de aplicación, períodos de carencia, fitotoxicidad, compatibilidad, etc.) y algunas recomendaciones de tipo ambiental (triple lavado y eliminación de recipientes vacíos). 
   
   Durante y después del uso y manejo de un producto para la protección de cultivos. Se debe recordar que los productos para la protección de cultivos fueron diseñados para ejercer su acción tóxica sobre los organismos plaga y por lo tanto, pueden también resultar peligrosos para las personas que fabrican, investigan, manejan, manipulan, transportan, distribuyen y aplican estos productos. 
   
   Sobre todo cuando se hace en forma incorrecta, sin cuidado y sin tomar las precauciones que el caso amerita. Por tal razón, el factor seguridad no solo constituye una precaución, sino una responsabilidad de cuantos están involucrados en esta cadena.
   
   Recursos naturales 
   
   El riesgo de exposición a los productos para la protección de cultivos en el campo, es mayor para las personas que preparan la mezcla fitosanitaria, por cuanto trabajan con el producto 
formulado mucho más concentrado, que en la mezcla que se va a aplicar en el campo o en el invernadero. 
   
   Durante el uso y manejo de productos para la protección de cultivos y con el propósito de minimizar o reducir los riesgos a la salud del usuario y al ambiente, se deben considerar los 
elementos siguientes:
   
   1. La etiqueta, el panfleto y el envase.
   2. La ropa protectora y el equipo de protección.
   3. El equipo de aplicación.
   4. Las medidas de precaución en el manejo y aplicación de los productos para la protección de cultivos.
   5. Los signos y síntomas de intoxicación y medidas urgentes de primeros auxilios.
   
   Importancia de releer la etiqueta y el panfleto antes de utilizar el producto
   
   ¡Nunca debe utilizarse un producto sin tener conciencia sobre los riesgos que implica su uso, tanto para el usuario, el consumidor y el ambiente! Revisar y manejar correctamente los 
envases. 
   
   Es conveniente revisar el estado de los envases de los productos, no deben utilizarse productos que estén vencidos o de dudosa procedencia, por los peligros que esto implica. Utilizar ropa protectora y equipo de protección personal. 
   
   Tanto en la etiqueta como en el panfleto aparecen las recomendaciones sobre el tipo de ropa protectora y equipo personal de protección que debe utilizarse. Estas recomendaciones deben ser respetadas. Los componentes de la ropa protectora y del equipo de protección personal son los siguientes:
   
   Camisa de manga larga y pantalones largos, ambos deben carecer de bolsillos.
   Guantes de hule sin forro;
   Botas de hule sin forro;
   Sombrero de ala ancha;
   Delantal o gabacha impermeable;
   Anteojos o pantalla protectora para la cara;
   Mascarillas y/o respiradores con filtros cuando se van a utilizar productos de alta o extremada peligrosidad.
   
   Mantenimiento de la ropa protectora y equipo personal de protección
   
   El mantenimiento de la ropa protectora y del equipo de protección personal es muy importante, ya que es obvio, que únicamente la ropa y el equipo protector, bien conservados, ofrecen la debida protección. Revisar y calibrar el equipo de aplicación.
   
   En la etiqueta y el panfleto del producto aparecen los criterios técnicos que permiten seleccionar el equipo de aplicación más adecuado. Nunca se deberá utilizar equipos que estén dañados (con fugas o que estén goteando), puesto que ello representa un peligro y riesgo para el operador. Posterior a la revisión del equipo, este deberá ser calibrado para dosificar correctamente. 
   
   Dosificar y mezclar el producto para la protección de cultivos. La dosificación es uno de los factores en donde se presenta la mayoría de fallas en la aplicación de los productos para la 
protección de cultivos. Este, está íntimamente ligado a la calibración del equipo.
   
   El término dosificación expresa la cantidad de producto comercial o de ingrediente activo que se aplicará en un área dada por superficie sin importar el volumen de agua a usar y se expresa en dosis por unidad de superficie (Eje. l/ha, Kg./ha) o por concentración, dependiendo del volumen de agua a usar y se puede expresar en términos de porcentaje (Eje. 5%, 10%, etc.). Al momento de hacer la mezcla del producto deberá considerarse lo relativo a su compatibilidad o miscibilidad.
   
   Al momento de dosificar, vaciar, verter y mezclar el producto concentrado, deben utilizarse recipientes y equipos adecuados para medir, transferir y mezclar los productos. Jamás deben 
utilizarse las mano desnudas para mezclar o revolver productos.
   
   También deben evitarse las salpicaduras o derramar sobre la piel o la ropa protectora: En caso de que ello ocurriera, quitar la ropa contaminada y lavar inmediatamente la región afectada con abundante agua y jabón. Lo mismo debe realizarse con la ropa contaminada. Aplicar el producto para la protección de cultivos.
   
   Preparada la mezcla en el equipo de aplicación y con la ropa y el equipo de protección personal ya colocado, se revisa el área en que se hará la aplicación, se alejan los animalesy personas que se encuentren eventualmente dentro del área y se procede a la aplicación. 
   
   Es conveniente considerar la dirección del viento y aplicar a favor del mismo. Evitar entrar en contacto con el rocío, tocar las hojas y plantas recién pulverizadas. Si durante la aplicación 
soplaran vientos entre moderados y fuertes, la actividad debe suspenderse enseguida. Limpiar las boquilla de manera correcta cuando se tapen, utilizar agua y un cepillo adecuado.
   
   Evitar su limpieza soplándola con la boca o bien utilizando un clavo o alambre. Otras advertencias importantes son: no comer, beber o fumar, en tanto seesté manipulando y usando productos para la protección de cultivos, no tocar con los guantes sucios, la cara u otra región de la piel. 
   
   Si sobra mezcla de producto debe eliminarse en los bordes de los lotes tratados, hasta vaciar totalmente el tanque del equipo de aplicación, las mangueras, aguilón o lanza. Se debe respetar el período de reingreso al área tratada. Limpiar el equipo de aplicación. 
   
   Finalizada la aplicación de la mezcla del producto, y con la ropa y el equipo personal de protección colocado, se procede a darle limpieza al equipo de aplicación. Es necesario lavarlo por dentro y por fuera y poner especial cuidado en darle mantenimiento y reparación a aquellas piezas o partes que resulten deterioradas. 
   
   Finalmente eliminar correctamente los envases vacíos y las aguas contaminadas
   
   El equipo limpio debe ser almacenado en forma correcta. Manejar y eliminar correctamente los envases y recipientes vacíos. El triple lavado de los envases vacíos constituye la forma 
correcta de manejar los envases y para efectuarlo se deberá utilizar la ropa y el equipo de protección personal completo.
   
   1. Inmediatamente, agregar al envase un volumen de agua igual o superior a un cuarto de su capacidad. Cerrar la tapa del envase 
   
   2. Agite bien el envase, tanto en forma vertical como horizontal, durante 30 segundos aproximadamente para remover los residuos. 
   
   3. Destape el envase y vierta con cuidado, el total del contenido en el tanque de la pulverizadora. 
   
   Repita las operaciones hasta completar el triple lavado del envase. Los envases con triple lavado deben ser agujereados y eliminados correctamente. Con envases de 50, 100 ó 200 litros, adicionar un volumen adecuado de agua para el lavado, colocar la tapa y rodarlos durante 30 segundos aproximadamente, cuidando que el envase esté bien tapado. Para completar la agitación, elevar alternadamente los extremos del envase durante 30 segundos aproximadamente.
   
   Vierta el residuo del lavado en el tanque de la pulverizadora, de la misma forma que se indicó para el lavado de los envases de menor tamaño. Tenga presente que el triple lavado debe 
efectuarse en envases plásticos, metálicos o de otro tipo de material. El triple lavado se debe efectuar inmediatamente después de terminado el contenido del envase durante la aplicación, para tener la oportunidad de utilizar el líquido del lavado en la aspersión.
 
 
Ing. Agr. Emilio Duarte
Plan Agropecuario
 
 Algunos artículos de esta sección han sido extraídos de: 
 
E-Campo.com
CuencaRural.com 
ElSitioAgricola.com
INTA Informa
entre otros.
 
Desde ya agradecemos su labor en la difusión de los mismos...
 
 

Fuente: Agroparlamento.com