20 de Julio, 2018
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Política

URGENTE - SE POSTERGARON LAS ELECCIONES EN VENEZUELA

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El ministro de Comunicación y jefe de campaña del chavismo, Jorge Rodríguez, confirmó la noticia sobre la propuesta de postergar los comicios electorales para el mes de mayo. "El evento electoral presidencial ha quedado establecido así en el acuerdo para la segunda quincena del próximo mes de mayo de 2018. No hay otra alternativa, la única opción es el voto", indicó el ministro al término de la firma entre los partidos políticos.

NOTA ORIGINAL
Postergado. Al parecer las elecciones en Venezuela tendrían una nueva fecha. La agencia de noticias AFP confirmó vía Twitter que los comicios electorales de ese país se habrían postergado para el 30 de mayo próximo. Sin embargo, esto no fue confirmado por el Poder Electoral venezolano.
 
Agence France-Presse
✔@AFPespanol
#ÚLTIMAHORA Las elecciones en Venezuela se postergan para segunda quincena de mayo (poder electoral) #AFP
13:48 - 1 mar. 2018
 
Esta decisión obedecería a un acuerdo suscrito hoy entre los partidos que oficializaron sus candidaturas para las elecciones presidenciales en Venezuela, en el que sugieren que la fecha de las mismas se pospongan para la segunda quincena de mayo.
 
"Se propone que se realicen de manera simultánea las elecciones para presidente de la república, de consejos legislativos estadales y de consejos municipales en la segunda quincena del mes de mayo de 2018", dice el acuerdo leído por un moderador del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Decisión de la OEA
El 22 de febrero, la Organización de los Estados Americanos (OEA)aprobó una resolución en la que exhorta al gobierno de Venezuela apostergar las elecciones previstas para el próximo 22 de abril y presentar otro calendario electoral.
 
Asimismo se exhorta también a que las elecciones se realicen con la participación "de todos los partidos y actores venezolanos, sin proscritos de ninguna clase", y con la presencia de 
observadores internacionales independientes.

Elecciones parlamentarias
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro confirmó que pedirá a la Asamblea Constituyente adelantar para ese día, los comicios parlamentarios.
A través de la cuenta de Twitter de la oficina de prensa de la Presidencia venezolana, el mandatario indicó que un argumento adecuado para el adelanto de las elecciones es el fortalecimiento de la economía nacional.
 
 
Fuente: Agence France-Presse
02-03-2018 - 03:22
 
 
¿Por qué se postergan las presidenciales en Venezuela?
 
EFE /Redacción Internacional
Las elecciones presidenciales fueron reprogramadas para la segunda mitad de mayo.
 
EFE
Entre los altos mandos del chavismo las voces que decián que no había tiempo suficiente para organizar las elecciones presidenciales empezaron a aparecer desde que Nicolás Maduro pidió que las programaran para abril. Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) encotnró la manera de salir del predicamento. 
 
En otra decisión a favor del chavismo (como todas las que ha tomado) Lucena informó que se postergan las elecciones presidenciales para la segunda quincena de mayo. “Se propone que se realicen de manera simultánea las elecciones para presidente y las legislativas regionales en la segunda quincena del mes de mayo de 2018”, según un acuerdo entre el gobierno y el opositor 
 
Henri Falcón, avalado por el CNE.  “Este acuerdo se inscribe en la tradición política de nuestro pueblo que está ya muy arraigada, que es la de decidir nuestro destino en paz. Una vez más, con este acuerdo se ratifica que en Venezuela se escogen nuestros líderes y representantes con las más amplias y plenas garantías electorales y democráticas”, resaltó Lucena. 
 
Varios opositores rechazaron decisión de la Presidencia de Venezuela de retrasar la fecha de las elecciones para la segunda quincena de mayo y reafirmaron que no participarán en esta nueva convocatoria.
 
"Antes dije que las del 22 de abril NO SON ELECCIONES, ahora digo que: las del 20 de Mayo NO SON ELECCIONES. El problema no es la fecha, es el fraude", tuiteó la diputada Delsa Solórzano sobre la decisión de posponer unos comicios que fueron establecidos hace días por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para el 22 de abril.
 
Carlos Vecchio, dirigente de Voluntad Popular en el exilio, publicó también en esta red social que "la mayor claridad de que en Venezuela hay un fraude en camino es el juego y cambio de fecha según los caprichos del dictador, 22A o 20M: diferente fechas pero mismo fraude".
 
Por su parte, el exalcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, quien se encuentra en España desde hace unos meses tras huir del arresto domiciliario en el que se encontraba sostuvo: 
 
"La casa del truco en acción: El mismo fraude con diferente fechas. Los venezolanos pendientes de ver quien más cae en esa trampa caza bobo".
La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) reiteró que el acuerdo firmado en la sede del CNE en Caracas no fue firmado por ninguno de sus integrantes.
"#URGENTE La UNIDAD y la oposición no han firmado ningún acuerdo con el CNE hoy #1Mar", tuiteó.
 
El acuerdo de garantías electorales firmado por representantes de los seis candidatos recoge que las presidenciales se harán en conjunto con los comicios a los consejos legislativos.
 
Además, señala entre otras cosas que el "Gobierno y oposición" se pondrán en contacto con Naciones Unidas para que "conforme una delegación de acompañamiento y de observación 
 
electoral amplia y calificada para todas las fases del proceso electoral".
 
El acuerdo destaca también que las partes deberán respetar de "manera estricta el equilibrio en el acceso a los medios de comunicación publico y privados" y, en ese sentido, señala que el Gobierno evitará emitir transmisiones obligatorias de radio y televisión.
 
La oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela aprobó hoy un decreto con el que se reprograman las elecciones presidenciales, que estaban previstas para el 22 de abril, y que ahora se convocaran junto a los comicios de los consejos legislativos estatales y regionales para mediados del mes de mayo. 
 
 
 
Elecciones en Venezuela: ¿quiénes son los candidatos que se enfrentan a Maduro?
El Mundo
28 Feb 2018 - 5:00 AM
redacción internacional
 
Aunque la oposición no participará en las elecciones convocadas para el 22 de abril, varios candidatos acompañarán al presidente venezolano en el tarjetón.
 
EFE
Todos reconocen cierta afinidad frente a la figura de Hugo Chávez y lejos de representar la buena salud de la democracia venezolana, los candidatos que le disputarán la presidencia a Nicolás Maduro el próximo 22 de abril son la prueba del fuerte debilitamiento institucional del vecino país.
 
Además de adelantar los comicios de manera arbitraria, Nicolás Maduro se opuso a llegar a acuerdos con la oposición agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Las negociaciones que su gobierno adelantaba con los opositores en República Dominicana no llegaron a ningún lado y como consecuencia, la inmensa mayoría de los partidos opositores se negó a participar en la contienda electoral.
 
 "El régimen intenta convencer a quien le preste oídos de que los comicios presidenciales son creíbles, de que el triunfo de Maduro no ha sido asegurado a punta de artimañas como sostienen sus críticos”, aseguró para la Deutche Welle el analista Ivo Hernández de la Universidad de Münster.
 
Desde ya, la comunidad internacional anunció que no reconocerá los resultados de las elecciones que parecen orquestadas para crear la ilusión de que Venezuela cuenta con procesos 
democráticos serios. Con todo y eso, vale la pena preguntarse quiénes aparecerán en el tarjetón junto a Maduro y cuáles son sus razones para participar en un proceso tan desprestigiados. 
 
 
Reinaldo Quijano
 
Sus intenciones coinciden con el título del programa de gobierno que entregó ante las autoridades electorales: “La vía para salir de la crisis”.
 
Es ingeniero electrónico, hizo estudios en música clásica, tiene 58 años y se describe como un defensor del “proceso revolucionario”.  
 
Como parte del chavismo disidente, Quijada decidió lanzar su candidatura para ponerle fin al “desorden inmenso” que ve en Venezuela.
 
 Sus intenciones coinciden con el título del programa de gobierno que entregó ante las autoridades electorales: “La vía para salir de la crisis”.
 
“Maduro es derrotable. Todas las encuestas señalan que el 75% de la población rechaza a Maduro”, dijo quijada en entrevista para el programa Vladimir a la 1 de Globovisión. En esa 
oportunidad también dejó claro que, para él, Unidad Política Popular 89 es el verdadero heredero del espíritu revolucionario del chavismo.
 
“Hoy hablar de revolución parece un sin sentido”, se lo oía decir airadamente, “esto es la degradación absoluta de la política”.
 
El movimiento político de Quijano se desprendió del Gran Polo Patriótico, que agrupa a todas las vertientes del oficialismo. Dice estar en oposición al régimen, pero a favor de la Revolución Bolivariana.
 
 
Javier Bertucci
 
Cuando María Paz Salas, periodista de La Tercera, le preguntó al pastor a Javier Bertucci por qué se había lanzado a la carrera presidencial, le contestó que todo había empezado cuando vio “un clamor en la gente”. Según el recuento del propio Bertucci, niños y mujeres le pidieron con lágrimas en los ojos que entrara al ruedo político para poner su liderazgo al servicio de Venezuela.
 
En otra entrevista, esta vez para a AFP, el pastor dijo no tener claro la filiación religiosa de Nicolás Maduro, pero aprovechó para dejar claro que él representa “el bien y la luz”
 
El anuncio de la campaña presidencial de Bertucci llegó en su sermón de 18 de febrero: “Cuando Dios cambia los tiempos y las edades y decide quitar un rey, lo va a hacer de cualquier 
manera. Así que yo digo busquemos la mejor. Proveamos a Dios de la mejor forma para hacer esta transición o este cambio”, anunció el pastor evangélico.
 
Bertucci está lleno de historias y las que le conviene dar a conocer, como que su hija se curó de la leucemia gracias a un milagro o sus orígenes como un campesino humilde aparecen en sus espacios televisivos, la radio y las redes sociales. De la ocasión en la que estuvo encarcelado por traficar combustible y su de aparición en los Panama Papers se habla menos.

 
Henri Falcon
 
Aunque Falcon es otro chavista disidente, su partido, Avanzada progresista es una de las 20 agrupaciones políticas que forman parte de la Mesa de Unidad Democrática. También fue el único miembro de esa coalición opositora en aceptar el llamado a elecciones del presidente Nicolás Maduro.
 
Mientras el resto de partidos de la MUD planean sabotear los comicios presidenciales, que fueron convocados intempestivamente y sin ningún tipo de garantías para la oposición, Henri Falcón optó por postularse.
 
“Consideramos que es imprescindible participar”, dijo Sergio Meléndez, presidente del partido de Falcón. Para el dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), el abrumador rechazo a Maduro que se refleja en las encuestas hace posible ganar “a pesar de las trampas y los obstáculos”.
 
Antes de postular su candidatura a la presidencia, Falcón fue militar, alcalde y gobernador del estado de Lara. Al frente de ese cuerpo administrativo, cumplió con el que parece ser el requisito de casi todos los gobernates venezolanos: presentar un programa de televisión. Los de él se llamaban “Camino al Campo” y el “Madrugonazo”.
 
En 2010, Falcón rompió con el chavismo a través de una carta abierta en la que denunciaba que el oficialismo había ignorado durante años sus críticas al proyecto revolucionario. Tres años más tarde, fue el responsable de coordinar la campaña de Henrique Capriles, que perdió su chance de llegar a la presidencia por un escaso del 1,49% de los votos.
 
En las elecciones locales del 2017 intentó repetir como gobernador del estado de Lara, pero perdió ante el candidato oficialista.
 
 
 
Las dictaduras no pierden elecciones en Venezuela

Aunque el oficialismo pasa por uno de sus peores momentos, la oposición tiene pocas opciones de ganar.
 
El caso venezolano es el del deterioro en cámara lenta de la democracia partidista más antigua de América Latina. De la crisis de la democracia representativa se pasó por el espejismo de una democracia participativa y protagónica a la implementación de un autoritarismo competitivo y que está dando origen a un nuevo modelo de dictadura del siglo XXI. El momento de la ruptura democrática se puede fechar el 2 de diciembre de 2007, cuando la oposición venezolana logró su primera victoria electoral.
 
Hace 10 años, cuando Hugo Chávez buscó reformar la Constitución venezolana, tres razones principales explican la primera derrota electoral de la “Revolución Bolivariana”: la primera es el abandono de importantes sectores al proyecto de Chávez, quienes no estaban de acuerdo con el viraje en dirección al Socialismo Bolivariano del Siglo XXI. Quizás el más representativo de ellos fue Raúl Isaías Baduel, compadre y amigo personal de Chávez, y quien lo rescató del golpe de Estado de 2002. Los partidarios de la democracia participativa y protagónica no compartían el modelo de inspiración cubana que se pretendía imponer en aquel entonces.
 
La segunda razón fue la movilización estudiantil del año 2007, que se reflejó en protestas callejeras y un evidente desasosiego social. El poderoso y popular presidente no supo enfrentar a los jóvenes que se levantaron contra el cierre de RCTV a inicios de ese año y que cerraron filas ante la amenaza que se cernía sobre el sistema democrático. Las imágenes de la represión de los cuerpos de seguridad contra los jóvenes universitarios deterioraron la imagen del gobierno.
 
Y la tercera razón que explica la derrota del hasta ese momento monstruo electoral, fue la subestimación del valor político de las regiones y sus líderes. La reforma constitucional proponía vaciar de poder a los gobernadores y a las estructuras de poder regional, buscando construir una especie de baipás entre el ejecutivo nacional y las bases, pero que en la práctica era leído como una concentración del poder. Lo que llevó a que, incluso, los líderes del propio chavismo, le dieran la espalda a la reforma propuesta y no estuvieran dispuestos a minar su poder.
 
Una década más tarde, las elecciones de gobernadores son percibidas como una batalla relevante pero no definitiva en la lucha política. La idea de reformar la Constitución fue superada 
ampliamente por el cambio constitucional promovido por el presidente Nicolás Maduro y su Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que a casi tres meses de su posesión ha destruido la poca seguridad jurídica que le quedaba al Estado venezolano. Los denominados “decretos constitucionales” han derruido la Constitución de 1999 y todo el marco legal existente, generando una gran incertidumbre.
 
Hoy las divisiones al interior de las filas chavistas son mayores. Al desaparecer Chávez, el poder es ejercido por una coalición de sectores y familias que desconfían las unas de las otras, pero que se necesitan para sobrevivir; múltiples escisiones debilitan el ejercicio efectivo del gobierno.
 
Importantes representantes de la era Chávez han sido apartados del centro, como es el caso de Rafael Ramírez, ex hombre fuerte de Pdvsa y, por lo tanto, del poder económico. Otros fueron expulsados discretamente, aislando todas sus redes, como fue el caso de Jorge Giordani, hombre intocable en los años de Hugo Chávez. Y otros se separaron de forma traumática de la cúpula gobernante; el caso más significativo es el de Luisa Ortega Díaz, que desde la fiscalía general denunció la ruptura del orden constitucional, pero que logró escapar de Venezuela antes de ser alcanzada por la ira chavista, que, como se demuestra en el caso de Baduel, no es poca cosa, aún hoy sin claridad sobre su condena y tiempo de salida.
 
 
 
Por otro lado, la represión de los aparatos de seguridad legales e ilegales ha transformado la imagen internacional de la Revolución Bolivariana. La represión de los años de Chávez palidece ante los detenidos, heridos y muertos que se reportan por diferentes organizaciones defensoras de derechos humanos bajo el gobierno de Nicolás Maduro. El tema ha dejado de ser un asunto de imagen para convertirse en una preocupación internacional.
 
En cuanto a la relación de poder entre lo central y lo regional, al ser Venezuela un Estado federal se esperaría que la crisis política, económica, social y humanitaria por la que atraviesa influya de forma diferenciada en cada gobernación, dependiendo de sus características geográficas, demográficas y sociales. No obstante, la concentración de poder que fuera rechazada por los ciudadanos hace 10 años se materializó fácticamente en el contexto de la crisis.
 
La “Revolución Bolivariana” implementó una relación clientelar extorsiva que fomentó la dependencia del ciudadano al Estado, no solo en la atención de sus demandas en cuanto a los 
servicios normales que suele proveer a la sociedad, como educación, salud o seguridad, sino que capturó la estructura socioeconómica, ampliando su espacio de acción, llegando incluso a controlar con fuerzas de seguridad la producción, distribución y comercialización de productos como el pan.
 
Dicha dependencia busca utilizar las necesidades del ciudadano para garantizar la lealtad al proyecto político, o en su defecto para aumentar los costos de ser opositor al mismo. Así las cosas, un ciudadano, o milita en el chavismo y se inscribe en el “carné de la patria”, o no tendrá acceso a productos de la canasta básica, que en algunas regiones es la única forma de conseguirlos, o no tendrá acceso a derechos fundamentales, como por ejemplo, en materia de salud son las vacunas.
 
Hace una década, Chávez llegó al referendo de 2007 en un contexto que parecía favorable, una economía en crecimiento, con una importante victoria electoral en las presidenciales de 2006 y una alta popularidad internacional atizada por su personalidad y discurso, pero aun así perdió. Hoy las condiciones para la derrota son más que evidentes; no obstante, como lo ha mostrado la historia venezolana, las dictaduras no suelen perder elecciones.
 
El oficialismo ha desplegado una estrategia que consta de tres herramientas para obtener la victoria. En primera instancia ha promovido la abstención de la oposición valiéndose de sus peleas internas. No es la primera vez que lograría resultados con dicha herramienta; en el período que va entre 1998 y 2006 logró generar un nivel de desconfianza entre los sectores opositores y con respecto del sistema electoral, el cual fue capitalizado en las elecciones de Asamblea Nacional de 2005, en las que no participó la oposición, y las presidenciales de 2006, en las cuales capitalizó la mayor diferencia.
 
La segunda es la instrumentalización del Consejo Nacional Electoral (CNE), el cual, a través del cambio de reglas electorales, la reorganización de las circunscripciones, la complejización de los procesos, la modificación de los registros, la reubicación de los puestos de votación y los respectivos ciudadanos, y la falta de transparencia en las alternativas de los tarjetones, 
disminuyen sensiblemente las posibilidades para que un opositor pueda ejercer su derecho de elección.
 
Y la tercera herramienta es la amenaza de desconocer el resultado, obviamente no de forma directa, sino velada, como se desprende de la declaración del presidente Maduro, en la medida en que supedita a los elegidos a tener que extender su reconocimiento a la ANC para hacer válida su elección. Este caso, a su vez, implicaría que, a pesar de que las elecciones se dieran con su derrota, la aceptación supuesta de la ANC implicaría que esta última podría cambiar, en el proceso de creación de la Constitución, las reglas de elección y desconocer los resultados actuales.
 
* Profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, director de “Esto no es una frontera, esto es un río” en @urosarioradio y presidente de la Fundación 
 
Surcontinente @ronalfrodriguez
 
** Profesora. Directora del Observatorio de Venezuela, de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario.
 
 
Fuente: EL EXPECTADOR

Ronal F. Rodríguez* y Francesca Ramos**