18 de Octubre, 2018
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MERCOSUR : QUEREMOS CREAR OPORTUNIDADES, NO BARRERAS

Jürgen Föcking, director en funciones de la representación de la Comisión Europea en España: «Para defender nuestras ideas de vez en cuando hay que tomar decisiones difíciles y dolorosas»

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Madrid - España - Para no dejar ninguna duda desde el principio: la Comisión Europea (CE) defiende el multilateralismo y el comercio libre con reglas cuya representación institucional asume desde hace décadas la Organización Mundial del Comercio(OMC). Trabajamos constantemente para bajar obstáculos al comercio y, por esa labor, la inmensa mayoría de países nos considera la voz más fuerte a favor de las sociedades abiertas y del intercambio comercial en beneficio mutuo -y en contra del proteccionismo-.
 
Pero tampoco somos ingenuos. Para defender nuestras ideas de vez en cuando hay que tomar decisiones difíciles y dolorosas. Como dijo el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, hemos tenido que entrar en un «estúpido» proceso con los Estados Unidos del presidente Trump: imponer aranceles adicionales sobre una larga lista de productos estadounidenses en reacción a los aranceles que su administración decidió imponer sobre el acero y aluminio europeos. Y no somos los únicos. Lo mismo han hecho Canadá, México, Japón y otros. Países que -como nosotros- pensaban ser socios valiosos y valorados de EE.UU.
 
 
Pero no. Hemos tenido que aprender que esta administración estadounidense nos considera una amenaza para su seguridad nacional, porque esta es la justificación de la llamada Sección 232 que ha utilizado Trump para aplicar esos aranceles punitivos.
 
Hemos sido contundentes en nuestra respuesta a esta decisión unilateral e ilegal que ya estamos retando, como otros, ante la OMC. El primer ministro de Canadá, por ejemplo, ha calificado los aranceles de insultantes para la larga alianza bilateral y para un socio que ha estado al lado de EE.UU. en cada una de las guerras y enfrentamientos con el terrorismo desde la Segunda Guerra Mundial.
 
En los sectores del acero y aluminio existe un problema global y ese problema es la sobreproducción de China, país que inunda el mundo con productos muy por debajo del precio real de mercado. Pero Trump ha decidido echar abajo la coordinación internacional de los últimos años que -con insistencia y presión- ya había dado sus frutos.
 
Por otro lado, y durante semanas, la UE -bajo liderazgo de su comisaria para el Comercio, Cecilia Malmström- ha intentado encontrar una solución amable a la amenaza arancelaria del presidente Trump. Le propusimos una agenda positiva, en beneficio mutuo, para mejorar el funcionamiento de la OMC, para profundizar nuestras relaciones energéticas, para avanzar en la cooperación de nuestros reguladores públicos y para bajar mutuamente aranceles a una amplia gama de productos industriales. Pero lamentablemente, esta oferta fue rechazada. La Administración Trump no nos ha dejado otra opción que reaccionar de manera firme, pero proporcionada y con respeto pleno a las reglas de la OMC, que siguen representando el marco que nos hemos dado entre todos, por cierto, bajo liderazgo, en su día, de EE.UU.
 
 
La lista de productos estadounidenses sobre los cuales se aplicarán los aranceles europeos es muy diversa, fruto de una consulta con los Estados miembros: zumos, whisky, maíces, arroces, zapatos, vaqueros, motos, barcos deportivos y yates -aparte, por supuesto, de productos de acero y aluminio-. Suman 6.400 millones de euros, cantidad que representa los daños estimados a las exportaciones europeas de acero y aluminio. Todo eso no nos gusta, al igual que los aranceles, también injustificados, que EE.UU. impuso hace unos meses a la aceituna negra española y que tanto daño ya han hecho en Andalucía. En ese caso somos y seremos igual de contundentes en defensa de los agricultores españoles y de la política agrícola común.
 
Mirando más allá de estos casos lamentables e innecesarios, seguimos empujando, desde la CE, una agenda comercial positiva y ambiciosa con otros socios -tal y como demuestran los acuerdos recientemente cerrados o ya en vigor con Corea del Sur, Canadá, México, Japón, Vietnam y Singapur- o aquellos que queremos cerrar pronto con los países de Mercosur, Chile, Australia y Nueva Zelanda.
 
Esos acuerdos equilibrados y mutuamente beneficiosos crean oportunidades para nuestras empresas -sobre todo para las pymes- y tejen una red de países amigos que comparten esta convicción de que el libre comercio basado en reglas justas y claras es bueno para todos. ¡Ojalá EE.UU. vuelva, algún día, a formar parte de este grupo!
 
Mejorar el marco de inversión eliminando barreras regulatorias, promoviendo reformas estructurales a escala nacional y aumentando la calidad de la normativa es otro de los objetivos básicos del Plan de Inversiones para Europa.
 
 
 
Fuente: ABC - España
27-06-2018
Actualizado:
11/06/2018 15:51h