18 de Abril, 2019
Radio Mercosur
Política

POR QUÉ URUGUAY NO PUEDE DESPRENDERSE DE VENEZUELA

Los lazos afectivos y comerciales que favorecieron al país oriental, constituyen el gran secreto de un país que no puede conseguir tener decisiones propias e independientes.

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PUNTA DEL ESTE.- Una combinación de afinidades ideológicas, con el reconocimiento por ayuda y donaciones del pasado, y la afiliación a una postura de "no intervención", confluyen en una posición que asombra a muchos en el exterior. Mirando a este país de probada cultura democrática, son muchos los que se preguntan: ¿por qué Uruguay sigue atado al chavismo?
 
Mientras, el gobierno de Tabaré Vázquez , un médico de izquierda moderada que ha sido dos veces presidente, rechaza el soplo de la oposición política del Uruguay, que presiona en el reclamo de condena a las autoridades venezolanas.
 
¿Por qué no condenan a Nicolás Maduro ?, es una pregunta que no solo viene del exterior sino se escucha adentro del Uruguay, expresada por muchos inmigrantes con acento caribeño.
 
Cuando Vázquez asumió la Presidencia en 2005, la banca cooperativa uruguaya (Cofac-Cooperativa Nacional de Ahorro y Crédito) estaba a punto de caer, y fue Chávez que la salvó, haciendo que el Bandes de su país se hiciera cargo de la quiebra
 
Los lazos políticos entre el Frente Amplio, que gobierna desde 2005 y el chavismo, han sido fuertes y duraderos. Cuando Vázquez asumió la Presidencia en marzo de aquel año, una institución de banca cooperativa (Cofac-Cooperativa Nacional de Ahorro y Crédito) estaba a punto de caer, y fue Hugo Chávez que la salvó, haciendo que el Bandes de su país se hiciera cargo de la quiebra y la reapertura de un banco en Uruguay.
 
Fue el primer paso. El 10 de agosto 2005, Chávez viajó al Uruguay para firmar acuerdos y en su discurso expresó: "Gracias, Tabaré, por tus palabras, por tu generosidad, por ese cariño tan especial que siempre nos has manifestado".
 
Eso contrastaba con la actitud del anterior líder del Frente Amplio, Líber Seregni, que no quería saber de nada con Chávez.
 
 
Luego siguieron tiempos de muchos acuerdos, oferta de venta de petróleo financiado sin interés, sociedad para comprar estaciones de nafta en Argentina, apoyo para impulsa producción de alcoholes en el norte del Uruguay (viejo proyecto de la izquierda), dinero para planes sociales, para algunas escuelas y para refacciones importantes en el Instituto del Cáncer y el histórico Hospital de Clínicas.
 
En el gobierno de José Mujica (2010-15) los lazos se intensificaron, porque Chávez dio apoyo millonario para un viejo sueño de "Pepe", las empresas gestionadas por obreros. También Chávez donó el tablero electrónico del Estadio Centenario.
 
En el gobierno de José Mujica (2010-15) los lazos se intensificaron, porque Chávez dio apoyo millonario para un viejo sueño de "Pepe", las empresas gestionadas por obreros
 
Mujica se jugó para que Venezuela entrara en el Mercosur y ante los cuestionamientos a aquella decisión, dijo una frase que le costó muchas críticas: "lo político supera largamente lo jurídico".
 
Los negocios con Venezuela fueron criticados por la oposición, por pérdidas millonarias que generaron, por dificultad para cobrar exportaciones, y por sospechas de corrupción binacional. El Frente Amplio hizo valer su mayoría en Diputados para frenar una investigación parlamentaria, aunque todo ha derivado a la Justicia.
 
La oposición hizo foco en un diputado del grupo de Mujica, que vive en la chacra del ex presidente y que hizo casi un centenar de viajes a Caracas, por ser nexo político entre izquierda uruguaya y el chavismo.
 
Incluso tuvo que declarar el hijo del presidente Vázquez, un ingeniero que ha trabajado en proyectos informáticos y que fue uno de los denunciados por sospechas en el manejo del Fondo Bolivar-Artigas.
 
La Cancillería ha mantenido que la postura de Uruguay se debe a un apego a una posición de no intervención en cuestiones internas de otro país
Otro escándalo fue por una empresa uruguaya que hizo miles de viviendas de madera para familias pobres venezolanas, pero allá armaron unas pocas y los contenedores quedaron desparramados con ventanas y puertas en diferentes ciudades.
 
La Cancillería ha mantenido que la postura de Uruguay se debe a un apego a una posición de no intervención en cuestiones internas de otro país.
 
Pero en la interna del partido de gobierno, la mayoría apoya expresamente al chavismo.
 
El sector de Mujica, el MLN-T, emitió en todo 2018 solamente cuatro declaraciones políticas y todas fueron sobre Venezuela, para respaldar "al compañero Maduro" y para criticar a los que están contra ese gobierno. La primera declaración de lo que va del 2019, también fue sobre ese tema y con ese tono.
 
En tanto, el gobierno de Vázquez se empeña en mostrar una postura equidistante entre los que quieren voltear al chavismo y los que lo defienden a rajatabla. Pero tanto esa postura, como el pronunciamiento pro Maduro de los grupos mayoritarios del Frente, generan costo político para el oficialismo, justo en un año electoral.
 
Los lazos de afecto pesan. El 7 de marzo de 2013, la entonces presidenta argentina Cristina Kirchner, escribió al regreso del velatorio de Chávez: "Pepe Mujica me dijo en el avión, cuando viajábamos, que no recordaba en la historia un gobernante tan generoso".
 
 
Fuente: La Nación
 Archivo -  Nelson Fernández  
25 de enero de 2019 /05-02-2019
¿Por qué Uruguay sigue atado al chavismo? 
 
 
 
ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

MERCOSUR - La historia comercial y amistosa entre Chávez y Mujica, trae turbulencias hoy. Uruguay forma parte del Mercosur, un Bloaque que ha definido un camino opuesto a Nicolás Maduro. 
 
Una amistad uruguayo-venezolana que se está deteriorando y le costará en el futuro, al Uruguay. Es una pesada carga que pondrá al miembro del Mercosur, entre la espada y la pared.  
 
Forma parte del Bloque, pero disciente con los otros 3 miembros. No apoyó decididamente la suspención de Venezuela del Mecosur. No firma cada decisión contraria a Maduro en la OEA. Se abstiene de tomar una posición confrontativa junto al resto de los países y está en la gran disyuntiva. 
 
O se mantiene imparcial ante el conflicto con Venezuela, o se queda aislado junto con ella, de las grande decisiones que América Latina y el resto de los países del mundo, tomarán contra Maduro en los días por venir. 
 
 
La opinión pública uruguaya está partida en dos: unos a favor de Maduro y los otros están en la vereda de enfrente. Todo viene muy comprometido para el pequeño socio del Mercosur. La decisión que tome a la brevedad, será responsabilidad de los hombres de la política uruguaya.
 
Lo que Uruguay no puede obviar es a separar la paja del trigo. Una cosa es la amistad y otra cosa son los intereses políticos y económicos, para los que ser amigos es solo una cuestión meramente  anecdótica y superada ya, por los tiempos.
 
Radiomercosur.com - Redacción
05-02-2019