11 de Diciembre, 2019
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Dificultosa relación entre Alberto Fernández y Jair Bolsonaro

Sin gestos de recomposición en la relación de Alberto Fernández con Jair Bolsonaro. Tras los cruces, en el equipo de Fernández mantienen silencio y esperan no tensionar

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Pese al intento de Alberto Fernández de evitar que se profundicen los roces con Brasil, los equipos del presidente electo y los de Jair Bolsonaro todavía no emitieron señales para recomponer la relación. Cuando falta poco más de tres semanas para que Fernández asuma la Presidencia, el vínculo del kirchnerismo con la administración del ultraderechista permanece en una nebulosa.
 
Ambas partes se mantuvieron en silencio y expectantes en los últimos días, en los que no se pudieron evitar nuevos roces generados por la excarcelación de Luiz Inacio Lula da Silva y por las manifestaciones de la voluntad de Brasilia de comenzar a negociar tratados comerciales por fuera del Mercosur o de bajar los aranceles externos del bloque.
 
De prolongarse la tensión, la falta de diálogo entre los dirigentes quedará evidenciada en la próxima cumbre del Mercosur,  que tendrá lugar el 5 de diciembre en Bento Gonçalves. El encuentro de cancilleres y mandatarios no contará, al menos por ahora, con enviados del presidente electo. Se trata del último contacto diplomático de alto nivel entre los países antes del cambio de gobierno. También será la última cumbre de la que participará Mauricio Macri, que cinco días después dejará el poder.
 
Hasta el momento, la Cancillería argentina no recibió ninguna comunicación del Frente de Todos para sumarse a la reunión. Sí hubo, en cambio, quejas de arte del kirchnerismo, que considera improcedente celebrar la cumbre a pocos días del traspaso de mando. No hubo más. De hecho, todavía resta establecer los contactos para iniciar la transición entre el canciller Jorge Faurie y quien fuera que sea designado como sucesor. Felipe Solá, que suena fuerte como futuro ministro de Relaciones Exteriores, aún no habló con Faurie sobre el tema. El único contacto que hubo entre los equipos fue por la crisis en Bolivia.
 
 
En el gobierno de Bolsonaro hay inquietud, pero están a la espera de señales claras, según supo LA NACION. Todavía con la irritación que generaron los festejos por la liberación de Lula y la invitación para que asista a la asunción de Fernández, los funcionarios están a la espera de que el presidente electo 
 
disipe la confusión sobre el camino que adoptará su política exterior. Las críticas al acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea durante la campaña y los elogios al pacto la semana pasada, y las críticas a Trump tras haber demostrado cierta sintonía en una comunicación telefónica generan dudas en Brasil.
 
Mientras Fernández mantiene su silencio, en tanto, Bolsonaro insistió en los últimos días con implementar acuerdos de libre comercio por fuera del Mercosur, aunque las reglas del bloque no permiten negociaciones si no es con todos los miembros (Argentina, Uruguay y Paraguay). Así lo insinuó Brasil el miércoles último, en la víspera de la cumbre del Brics, cuando Bolsonaro anunció que estaba en curso una negociación comercial con China.
 
 
 
Participaron de ese encuentro el mandatario de China, Xi Jinping; de Rusia, Vladimir Putin, de India, Narendra Modi, y de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.
 
El equipo de Fernández sigue con atención las actitudes de Bolsonaro en materia comercial, que se suman a la amenaza del mandatario de romper el Mercosur si el presidente electo rechaza avanzar en la liberalización del bloque, uno de los más cerrados del mundo. Un quiebre en las relaciones tendría un fuerte impacto económico en ambos países. Aunque la Argentina hoy tiene un menor peso comercial que antes en Brasil, es el tercer exportador e importador de ese país. Brasil, en cambio, representa el 27% de las importaciones y el 16% de las exportaciones argentinas.
 
Un sector del gobierno de Bolsonaro ya le transmitió al presidente su advertencia por las consecuencias económicas de una escalada de tensión con la Argentina. Lo mismo hizo un grupo de empresarios de ese país. Por ahora, sin embargo, en el gobierno argentino destacan que la tensión entre Fernández y Bolsonaro aún no pasó de la retórica, salvo el anuncio de Brasil sobre la importación extrazona de una cuota de trigo que, aunque fue sorpresiva, la importación limitada está amparada como excepción en las reglas del Mercosur.
 
 
Fuente: La Nación  - Argentina
Alan Soria Guadalupe