21 de Septiembre, 2023
Radio Mercosur
Economía

Dramática crítica de Alejandro Lerner desde España

El artista argentino dialogó con el periodista Eduardo Feimann

Responsive image
Alejandro Lerner habló luego de la repercusión de su carta abierta: “El país no se moviliza, el pueblo perdió el poder”
 
El músico dio una entrevista en Radio La Red tras el revuelo que causaron sus palabras sobre la situación en el país
 
En las últimas horas, Alejandro Lerner sacudió a la opinión publica con una sentida carta abierta sobre la situación política, social y económica en Argentina. Recién llegado de sus actuaciones en España e Israel, y antes de abordar una nueva gira nacional, el autor de “Todo a pulmón” acudió a sus redes sociales para compartir una reflexión sobre la actualidad de nuestro país, en comparación con lo que le había tocado comprobar con sus propios ojos.
 
Entre otras cosas, el músico dijo que “España es lo que Argentina podría ser. Un país hermoso con un idioma cercano. La comida, las calles, la arquitectura todo es familiar, pero la gran diferencia que he sentido es que se puede vivir en un clima de tranquila normalidad y convivencia. No hay olor a miedo en las calles, te pueden hurtar, pero no te van a matar o agredir físicamente para robarte”.
 
 
Además, el autor de “Volver a empezar” se refirió a la situación económica y criticó a la clase dirigente. “¿Cuándo fue la última vez que alguien dijo progreso? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cuándo fue que nos acostumbramos a que todos roban, todos mienten, y todos salen ilesos? ¿Cuándo fue que el porcentaje de pobreza nos duele menos que el porcentaje de humedad?”, se preguntó a continuación. “Lo grave es saber que nuestro querido país no es pobre, es un país empobrecido. Y nuestra pobreza es moral no es económica. Nuestra riqueza es incalculable, como nuestra ignorancia”, reflexionó.
 
A raíz de las repercusiones de sus palabras, el periodista Paulo Vilouta se comunicó con Lerner para conocer sus sensaciones a partir del escrito. Y el músico resumió con una frase contundente, y pidiendo disculpas por el exabrupto: “Me di cuenta por contraste que vivimos como el culo”, sintetizó en referencia a su reciente viaje por Europa y Oriente Medio.
 
Además, aclaró que dos veces al año pasa dos meses con su familia en California, ya que tiene ciudadanía estadounidense. “Convivo con otras mentalidades, otra organización social. Muchos argentinos del mundo que están expatriados, desarraigados, sufren la cosa afectiva. Tenemos valores que son enormes y maravillosos, pero hay normas de conducta que tienen otras sociedades que tenemos que aprender”, analizó.
 
 
 
En Vilouta 910 por Radio La Red, el músico continuó con otro de los temas que lo preocupa: “Naturalizamos la inseguridad como si fuera la humedad. Hoy va a morir alguien, hoy van a romper a una señora cuando esté por entrar a la casa, a una chica le van a pegar un tiro para robarle una bicicleta”, señaló. “En recursos somos ricos, nuestro problema es moral, pero no una moral de camisa y corbata sino una convivencia normal, donde la policía hace su trabajo y los políticos también”, añadió.
 
Respecto a la cuestión económica, aseguró que “un país que aguanta los niveles de inflación que aguantamos nosotros no existe en el planeta”. Y consultado sobre si evaluó la posibilidad de que estas palabras lo pusieran en algún conflicto en tiempos de grieta, fue contundente. “Si lo hubiera pensado mucho, no la habría escrito. Es algo que necesitaba hacerlo, cuando algo me pasa tarde o temprano lo tengo que expresar, porque si no me enfermo. No es ningún negocio, cuando uno pone huevos y se expresa es porque lo tiene que hacer. No está calculando”.
 
En este sentido, se refirió a las próximas elecciones: “Yo creo que este país no se arregla con candidatos, este país se arregla con un cambio de conciencia en nosotros, los votantes”. E hizo una analogía con el fútbol: “Si Boca pierde tres partidos seguidos al técnico lo echan. Nosotros tenemos 70 años de inflación, de robos, políticos que se van de su función multimillonarios y poderosísimos, y acá no pasa nada. El fútbol es más sensible, no se pude ir el equipo a la b, pero el país, sí”, comparó.
 
“La política es una herramienta, pero cuando el ser humano está podrido, no hay política que te salve. Y lo más peligroso es que si nosotros como pueblo dejamos de imaginar que hay una opción que las cosas pueden ser distintas”, lamentó. “Si este país no se moviliza para exigir la justicia y la economía que queremos, la inflación que no queremos... El pueblo perdió el poder ante sucesivas generaciones de políticos incapaces y corruptos”, sentenció, y completó su idea con un ejemplo: “Es como tomarse el colectivo con un conductor borracho, sabés que puede chocar en cualquier momento, pero te ponés el cinturón y vas”.
 
Luego, volvió al tema del comienzo de la carta, y la comparación con otras sociedades. “Cuando viajo, la realidad me pega una trompada. Cuando camino por Madrid, Valencia y también por Israel, donde en cualquier momento suena una sirena y tienen que agarrar el rifle o esconderse en un lugar antimisil. Nosotros no tenemos eso”. Y para finalizar, dejó un mensaje de esperanza y de una posible salida adelante. “Si pudiéramos reconstruir la capacidad de apreciar y darnos cuenta que vivimos en uno de los países más lindos del mundo, y en lugar de quejarnos empezamos a reconstruirnos”.
 
 
Fuente: infobae
 
Fotos: Gustavo Gavotti
19 Abr, 2023
 
 
ACTUALIDAD Alejandro Lerner> Eduardo Feinmann> Argentina
"ROBAN, MIENTEN Y SALEN ILESOS"
Dura carta de Alejandro Lerner a Eduardo Feinmann
Alejandro Lerner le envió un duro mensaje a Eduardo Feinmann, expresando su descontento y hartazgo con la situación actual del país.
18 DE ABRIL DE 2023 - 16:01
Alejandro Lerner y una reflexión que compartió Eduardo Feinmann.
 
Fotos: Gustavo Gavotti
El cantante y compositor, Alejandro Lerner, le envió una dura carta al periodista Eduardo Feinmann, quién la compartió en la radio, en su programa “Alguien tiene que decirlo”.
Feinmann compartió la carta durante su ciclo, a través de la cual Lerner realizó una extensa reflexión y comparación sobre la sociedad y la política en España y en Argentina. "España es lo que Argentina podría ser. Se puede vivir en un clima de tranquila normalidad y convivencia, no hay olor a miedo en las calles", aseguró luego de regresar de dicho país.
SEGUIR LEYENDO
Los periodistas opositores Eduardo Feinmann y Jorge Lanata se corren de la interna de Juntos por el Cambio.
TRAS ENCUESTAS Lanata y Feinmann incendiaron JXC: "El peronismo puede ganar"
Eduardo Feinmann, periodista.
FUEGO EN LA RADIO Eduardo Feinmann la picó contra Marcelo Longobardi
 
El cantante se refirió a la situación actual de la Argentina, en medio de la inflación, la pobreza, y disparó contra la clase política "ausente". "No veo a ningún político mostrando algún tipo de vergüenza por sus acciones".
Además, se refirió a la inseguridad, a la pobreza y a la inflación. Sobre esta última sostuvo que es una decisión: "Todos los días alguien toma la decisión de que vivamos en esta incertidumbre. Egoísmo, ambición, miedo, ausencia de amor y de sensibilidad, y la enfermedad que el poder genera".
 
Alejandro Lerner escribió una carta que compartió Feinmann en su programa de Radio.
Alejandro Lerner escribió una carta que compartió Feinmann en su programa de Radio.No es la primera vez que Lerner expresa su descontento públicamente. En 2016, el cantante disparó contra el kirchnerismo durante una entrevista en la mesa de Mirtha Legrand dijo: "Para mi los dos grandes desaparecidos de la era kirchnerista fueron la verdad y la ley. Cuando un gobierno no tiene ley y no necesita decir verdad porque podes inventar una verdad, para mi es como un desaparecido en democracia, la verdad y la ley".
 
"Todos roban, mienten y salen ilesos": La contundente carta de Alejandro Lerner
 
"Hace rato que algo en mí me viene haciendo ruido, sobre todo después del viaje por España y por Israel. Transitar por un país que vive en guerra esperando los misiles tiene un costo, y eso se siente. El enemigo es real y es un país chiquito con un alma enorme. Conviven con un estado de alerta y de supervivencia, que los obliga a tener sus prioridades en orden y al acecho. España es lo que Argentina podría ser, un país hermoso con un idioma cercano- lo cual es un alivio siempre-, la comida, las calles, la arquitectura, todo es familiar. Pero la gran diferencia que yo he sentido es que se puede vivir en un clima de tranquila normalidad y convivencia. No hay olor a miedo en las calles, un comentario que me llamo la atención. Aquí te pueden hurtar pero no te van a matar o agredir físicamente para robarte, y esa es una sensación que se respira y se comparte. La gente trabaja y el progreso es un destino cierto. Escribo por que no puedo dejar de hacerlo. Progreso, una palabra ya extinguida en los discursos de los que tienen y desaprovechan el poder; y la responsabilidad y los que quieren llegar y tienen el colmillo hambriento por seguir pegándole otra mordida a la torta que a todos nos pertenece. La diferencia de un país del llamado tercer mundo y los de el primero es la conciencia. Conciencia que trabajando se llega y se crece. Que hacer las cosas bien es mucho mejor que hacerlas mal. Que mentir robar y hacer daño se paga. Que la justicia no son solo las personas: son las leyes y entre todos hemos acordado cumplirlas y defenderlas. Conciencia del respeto al otro. ¿Cuándo fue la ultima vez que alguien dijo progreso? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cuándo fue que nos acostumbramos a que todos roban, todos mienten, y todos salen ilesos? ¿Cuándo fue que el porcentaje de pobreza nos duele menos que el porcentaje de humedad? Lo grave es saber que nuestro querido país no es pobre, es un país empobrecido. Y nuestra pobreza es moral, no es económica. Nuestra riqueza es incalculable, como nuestra ignorancia. ¿Cuándo fue que aceptamos que elegir lo menos peor es lo que nos merecemos? Soy ateo de la política, porque creo fervientemente en Dios, y no veo a ningún político hablando de dios ni siquiera mostrando algún tipo de vergüenza por sus acciones ante la mirada de algo mayor a nosotros mismos. Lo peor que nos pasa es que nos convenzan de que no nos merecemos más que esto. Y es triste darse cuenta de que esta realidad a la que nos hemos sometido a vivir podría ser muchísimo mejor que la que hemos aceptado mansamente a acatar. Hay muchos de nosotros que prefieren mirar hacia otro lado mientras tengamos comida abrigo y algunas comodidades. Los niveles de inseguridadcrimen desorden desidia son más que alarmantes, son patológicos. ¿Por qué no creemos que se puedan cambiar? La inflación no es como la fiebre que un día tomaste frío y te enfermaste. La inflación es una decisión. Y todos los días- y desde siempre- hay gente que toma la decisión de que vivamos en esta incertidumbre. Eso no es normal y no esta bien. Está mal, muy mal. Las razones son simples. Egoísmo, ambición, miedo, ausencia de amor y de sensibilidad, y la enfermedad que el poder genera.
 
¿Cómo alguien puede entender la pobreza, si tiene autos, choferes, sueldos insultantes, y un nivel de comodidad y de protección que solo la opinión pública y luego la Justicia podrían desnudar? Yo quiero que mi país cambie. Yo quiero que mi país crezca. Yo quiero no pensar en inseguridad, muertes, miedo, como algo normal. No, mis queridos, no es normal. No es normal que mueran colectiveros, que ataquen mujeres mayores o embarazadas, no es normal. Y nosotros lo estamos normalizando. Yo tengo hijos, no quiero huir. Sí, voy a viajar, aprender y seguir empujando por extender mis horizontes personales y profesionales. Pero no quiero huir. No sigamos desaprovechando nuestra democracia con la excusa de que no podemos hacer que las cosas cambien. Hay demasiado dolor y frustración acumulada. Y no es justo. Nuestros abuelos habiendo venido del horror más profundo, construyeron un país maravilloso. Que no nos quiten lo que nos queda de sueños para nosotros, para los nuestros y para todos en general. Lo peor que nos puede pasar es que nos convenzan de que ya no está en nuestras manos. Hombres decentes, con capacidad y con sacrificio, eso quiero. La grandeza se convirtió en vanidad y en soberbia, y eso no es más que otro símbolo de degradación. Mañana es una oportunidad y no la quiero dejar pasar".
 
 

Fotos: Gustavo Gavotti