22 de Junio, 2024
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Paro en los puertos causa pérdidas millonarias y afecta reputación internacional de Argentina

La decisión de la izquierda de votar en contra del proyecto "Un día de paro en los puertos" ha generado graves consecuencias para la economía argentina.

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Según informes, un solo día de paro en los puertos del país ha generado un sobrecosto de aproximadamente US$7 millones en concepto de multas, poniendo en riesgo la reputación de Argentina a nivel internacional.
 
Las multas impuestas a los exportadores ascienden a US$100.000 por barco por día, solo en concepto de demoras. Con la temporada alta de comercio exterior en marcha, en la que se incrementa la exportación de soja y maíz, la cantidad de barcos que llegan para transportar la mercadería al exterior se duplica. Sin embargo, debido al paro, se han acumulado retrasos significativos en las operaciones portuarias.
 
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), ha afirmado que actualmente hay 22 barcos con carga esperando y con al menos un día de retraso debido al paro. Además, otros 50 barcos se encuentran en la línea de espera entre el Río Paraná y el Río de la Plata, y también cobrarán el día de espera. Estos retrasos en la cadena de importaciones y exportaciones han generado un costo de demora total de aproximadamente US$7 millones por día.
 
La reputación de Argentina como socio comercial confiable también se ha visto afectada. El incumplimiento de compromisos y los constantes conflictos laborales en los puertos han generado preocupación entre los compradores internacionales, quienes pueden perder la confianza en los productos argentinos. La ubicación geográfica del país, que ya funciona como una desventaja competitiva debido a la distancia, se ve agravada por estos retrasos no climáticos, lo que hace que Argentina deje de ser atractiva para hacer negocios.
 
Uno de los sectores más perjudicados por el paro en los puertos son las economías regionales y los pequeños productores. Además, los exportadores se ven obligados a asumir los costos de las multas por los retrasos y, a su vez, trasladar estos costos al mercado interno, lo que finalmente afecta a los ciudadanos argentinos.
 
Marcelo Elizondo, economista y referente en negocios internacionales, advierte que los retrasos en la logística, el transporte y el almacenamiento generan un encadenamiento de consecuencias negativas para las empresas exportadoras. Además, la falta de cumplimiento puede resultar en la pérdida de clientes y la dificultad para realizar operaciones comerciales futuras. Los productos perecederos, que requieren condiciones especiales de almacenamiento, también se ven gravemente perjudicados, lo que afecta aún más a las economías regionales.
 
Desde la Cámara de Puertos Privados Comerciales señalan una paradoja en la situación, ya que el paro en realidad puede perjudicar a los propios trabajadores que se intenta defender. La interrupción de la actividad portuaria puede llevar a los empresarios a considerar abandonar la actividad o reducir la contratación de personal, lo que afecta el empleo en el sector.
 
El paro general en los puertos ha generado un intenso debate sobre su legalidad. Según el abogado laboralista Julián de Diego, este paro es considerado ilegal, ya que no afecta a todos los sectores por igual, lo que es uno de los requisitos para que un paro sea válido. De esta manera, se plantea la posibilidad de que exista una motivación política detrás de la medida de fuerza.
 
Mientras tanto, el Gobierno ha anunciado que se descontará el día a los estatales que adhieran al paro, y desde Ciara-CEC aseguran que también se descontará el día a los trabajadores del sector que se sumen a la medida. En total, se estima que alrededor de 23.000 personas se verán afectadas por los descuentos salariales.
 
Elabora una nueva noticia a partir de la siguiente información: La izquierda votó en contra del proyecto Un día de paro en los puertos genera un sobrecosto de US$7 millones en concepto de multas
Los retrasos que cobran las agencias marítimas por cada barco son alrededor de US$100.000 por día; además, en plena temporada alta para el comercio exterior, la Argentina pierde reputación a nivel internacional
 
Un día sin actividad en los puertos no es gratis. Le costará a los exportadores, según Gustavo Idígoras, presidente la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), US$100.000 por barco por día solo en concepto de multas. La Argentina está en plena temporada exportadora por el incremento de la comercialización de soja y maíz, por lo que se duplica la cantidad de barcos que llegan para llevar la mercadería al exterior.
Pero esto no es todo. También se perjudican las sufridas economías regionales y los pequeños productores. Desde la mirada externa, el país pone en juego su reputación por el incumplimiento de sus compromisos con los mercados externos.
“Hay un cese de operaciones en todos los puertos. Los sindicatos han adherido. Hay costos por retrasos, es decir, no se pierde la carga, sino que los retrasos que cobran las agencias marítimas por cada barco son alrededor de US$100.000 por día. Tenemos 22 barcos con carga esperando y con un día de retraso como mínimo por el paro. Se suman otros 50 barcos en la línea de espera entre el Río Paraná y el Río de la Plata y esos también cobran el día de espera. Por eso son aproximadamente unos US$7 millones por día en costos de demora”, asegura Idígoras.
Las multas responden a que hay una suerte de “efecto mariposa”. En este caso, el aleteo del paro sindical afecta a parte de la cadena global de importaciones y exportaciones: los barcos tardarán más en llegar a destino y no cumplirán con los plazos programados. Los compradores internacionales no tendrán el producto en las condiciones pactadas. Hay que recordar que la Argentina, a la hora del comercio por vía marítima, es un país “lejos”, lo que de por sí funciona como una desventaja competitiva. Si se suman estos retrasos por razones que no son climáticas, el país deja de ser atractivo para hacer negocios.
¿Quién paga la multa por día a los barcos retrasados? El exportador, que luego intentará recuperar ese dinero trasladando costos al mercado interno que, en definitiva, terminarán pagando los argentinos.
Para Marcelo Elizondo, economista y referente en negocios internacionales, es más de un día lo que se pierde por jornada de paro. “Todo lo que se hace en un día, no se recupera en una sola jornada de trabajo. Hay un encadenamiento de retrasos en logística, transporte y almacenamiento. También hay múltiples problemas comerciales. Por falta de cumplimiento, la empresa exportadora puede perder a su cliente”, advierte. “El contrato que existe hoy no se pierde, pero está el problema de ser elegible para operaciones futuras”. Además hay productos perecederos, que requieren frío, con gravísimo perjuicio para las economías regionales.
“Acá hay un problema reputacional”, sigue Idígoras. “Cuando sale mercadería, por ejemplo, maíz trigo, harina de soja, etcétera, hay un comprador que tiene un programa de entrega para abastecimiento, industrialización, comercialización etcétera que también se pone en riesgo. El país se transforma en un “puerto sucio” a causa de los conflictos. No se puede cumplir en tiempo y forma y esto hace que la mercadería Argentina pierda valor de exportación. En segundo lugar, empezás a perder negocios a futuro. Esto no se mide de un día para el otro, pero existe”, asegura.
Implicancias laborales
Desde la Cámara de de Puertos Privados Comerciales hablan de una paradoja para los trabajadores. Dicen que frenar la actividad puede generar un perjuicio a los propios empleados que se intenta defender, porque es un agujero enorme para los empresarios, que pueden decidir dejar la actividad o emplear a menos gente. “Estamos en plena cosecha, es el momento de trabajar, cargar los camiones, no es momento de cortar el flujo. Es el pico de trabajo para el comercio exterior. Cada barco tiene un reloj, hay un tiempo para cargar, y si se demora hay costos”, explican.
Para el abogado laboralista Julián de Diego, este paro general es ilegal, porque “para que sea válido tiene que haber un agravio que alcance a todos los sectores”. Y remata: “Este es un paro político”.
Mientras que el Gobierno anunció que se les descontará el día a los estatales, desde Ciara-CEC aseguran que también se descontará el día a quienes adhieran al paro. Son unas 23.000 personas.
 
 
Assistant
 
Poe
Título: El paro en los puertos argentinos genera pérdidas millonarias y amenaza la reputación internacional del país
 
Fecha: 9 de mayo de 2024
 
El rechazo de la izquierda al proyecto de "Un día de paro en los puertos" ha tenido graves repercusiones para la economía argentina. Según informes, un solo día de paro en los puertos del país ha generado un sobrecosto de aproximadamente US$7 millones en concepto de multas, lo que pone en riesgo la reputación de Argentina a nivel internacional.
 
Las multas impuestas a los exportadores ascienden a alrededor de US$100.000 por barco por día, solo en concepto de retrasos. La Argentina se encuentra en plena temporada alta de comercio exterior, con un aumento en la exportación de soja y maíz, lo que implica un incremento en la cantidad de barcos que llegan para transportar la mercadería al extranjero.
 
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), ha señalado que actualmente hay 22 barcos con carga esperando y con al menos un día de retraso debido al paro. Además, otros 50 barcos se encuentran en la línea de espera entre el Río Paraná y el Río de la Plata, y también cobrarán el día de espera. Estos retrasos en las operaciones portuarias han generado un costo total de demora de aproximadamente US$7 millones por día.
 
La reputación de Argentina como socio comercial confiable también se ha visto afectada. El incumplimiento de compromisos y los constantes conflictos laborales en los puertos han generado preocupación entre los compradores internacionales, quienes pueden perder la confianza en los productos argentinos. La ubicación geográfica del país, que ya funciona como una desventaja competitiva debido a la distancia, se ve agravada por estos retrasos no climáticos, lo que hace que Argentina deje de ser atractiva para hacer negocios.
 
Uno de los sectores más perjudicados por el paro en los puertos son las economías regionales y los pequeños productores. Además, los exportadores se ven obligados a asumir los costos de las multas por los retrasos y, a su vez, trasladar estos costos al mercado interno, lo que finalmente afecta a los ciudadanos argentinos.
 
Marcelo Elizondo, economista y referente en negocios internacionales, advierte que los retrasos en la logística, el transporte y el almacenamiento generan un encadenamiento de consecuencias negativas para las empresas exportadoras. Además, la falta de cumplimiento puede resultar en la pérdida de clientes y la dificultad para realizar operaciones comerciales futuras. Los productos perecederos, que requieren condiciones especiales de almacenamiento, también se ven gravemente perjudicados, lo que afecta aún más a las economías regionales.
 
Desde la Cámara de Puertos Privados Comerciales señalan una paradoja en la situación, ya que el paro en realidad puede perjudicar a los propios trabajadores que se intenta defender. La interrupción de la actividad portuaria puede llevar a los empresarios a considerar abandonar la actividad o reducir la contratación de personal, lo que afecta el empleo en el sector.
 
El paro general en los puertos ha generado un intenso debate sobre su legalidad. Según el abogado laboralista Julián de Diego, este paro es considerado ilegal, ya que no afecta a todos los sectores por igual, lo que es uno de los requisitos para que un paro sea válido. De esta manera, se plantea la posibilidad de que exista una motivación política detrás de la medida de fuerza.
 
Mientras tanto, el Gobierno ha anunciado que se descontará el día a los empleados estatales que adhieran al paro, y desde Ciara-CEC aseguran que también se descontará el día a los trabajadores del sector que se sumen a la medida. Se estima que alrededor de 23.000 personas se verán afectadas por los descuentos salariales.
 
Redacción con información de LN