Corte Suprema de Brasil impone tobillera electrónica a Bolsonaro por conspiración
Jair Bolsonaro es acusado de conspirar junto al gobierno de Trump en un intento de desestabilizar el paÃs. La medida incluye restricciones severas, como la prohibición de acceso a redes sociales

La Policía Federal de Brasil ha llevado a cabo un allanamiento en el domicilio del expresidente Jair Bolsonaro, en respuesta a un riesgo inminente de fuga en medio del juicio por el intento de golpe de Estado en 2023. Este operativo se produce tras informes de que la Corte Suprema consideraba la prisión preventiva, aunque finalmente se optó por medidas intermedias, como la implementación de una tobillera electrónica.
Durante el allanamiento, las autoridades encontraron aproximadamente 14,000 dólares, una suma que, según la investigación, podría ser utilizada para facilitar la fuga de Bolsonaro. Aunque poseer efectivo no es ilegal, cantidades superiores a 10,000 dólares deben declararse a la Hacienda Pública Federal al entrar o salir del país. Además, se hallaron un teléfono celular y una memoria USB ocultos en un baño, que serán analizados por peritos forenses.
El juez Alexander De Moraes ha impuesto una serie de restricciones a Bolsonaro, que incluyen la obligación de usar una tobillera electrónica, la prohibición de acceso a redes sociales y la imposibilidad de comunicarse con su hijo, Eduardo Bolsonaro. Además, el expresidente estará bajo monitoreo las 24 horas. Eduardo también se enfrenta a una investigación por obstrucción de la justicia y por haber promovido medidas coercitivas contra Brasil.
La situación se vuelve más crítica para Bolsonaro, quien no puede acercarse a embajadas por temor a solicitar refugio en países aliados como Estados Unidos, Argentina o Hungría. Las alarmas se encendieron cuando se conoció un supuesto pedido del gobernador de San Pablo, Tarcisio Gomes da Freitas, para que se autorizara a Bolsonaro a viajar a Estados Unidos para negociar con Trump sobre aranceles.
LPO ha informado que no existe un clima político en el Supremo Tribunal Federal (STF) para llegar a un acuerdo, lo que hace que la estrategia del bolsonarismo, que busca intervención de Trump para revertir la situación judicial, parezca cada vez más complicada.
La noche del jueves, Donald Trump publicó una carta en su plataforma Truth Social, pidiendo que el proceso en contra de Bolsonaro finalice "inmediatamente". La administración Trump también ha amenazado con sanciones al juez De Moraes, quien lleva el caso contra Bolsonaro por intento de golpe de Estado.
La Fiscalía General de Brasil ha acusado a Bolsonaro de varios delitos, incluyendo tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho, golpe de Estado y participación en una organización criminal. Estas acusaciones podrían resultar en una condena de más de 40 años de prisión.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechó la situación para fortalecer su posición, acusando a los Bolsonaro de ser "traidores a la patria" y afirmando que no aceptará chantajes. Lula ha anunciado que apelará a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros instrumentos legales para enfrentar los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense.
Con el levantamiento del secreto de sumario por parte de De Moraes, se han hecho públicos detalles sobre el lobby que Bolsonaro realizó con el gobierno de Estados Unidos, lo que ha añadido más presión sobre el exmandatario.
La situación de Jair Bolsonaro se torna cada vez más crítica, con múltiples frentes legales abiertos y restricciones severas impuestas por la justicia brasileña, incluida la obligación de usar una tobillera electrónica. Mientras tanto, Lula sigue fortaleciéndose políticamente, y la relación entre Brasil y Estados Unidos se encuentra bajo un intenso escrutinio debido a las maniobras del ex presidente y su círculo cercano. La próxima semana será clave, ya que Eduardo Bolsonaro debe regresar a Brasil, lo que podría desencadenar más complicaciones en el escenario político actual.
Redacción con información de agencias