El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha emitido un contundente pronunciamiento nacional en el que calificó de "chantaje inaceptable" la carta enviada por su homólogo estadounidense, Donald Trump. En esta misiva, se anunciaba un arancel del 50% sobre productos brasileños y se acusaba a políticos brasileños de apoyar ataques contra Estados Unidos. Durante un discurso transmitido por televisión y radio, Lula explicó que, tras más de diez reuniones con el Gobierno estadounidense, Brasil envió el 16 de mayo una propuesta de entendimiento que no recibió respuesta formal. En su lugar, el mandatario brasileño recibió una carta que consideró cargada de "amenazas a las instituciones brasileñas" y "informaciones falsas sobre el comercio entre los dos países".
"Esperábamos una respuesta, y lo que recibimos fue un chantaje inaceptable", subrayó Lula. "No será un extranjero quien dará órdenes a este presidente de la República", afirmó con firmeza. El presidente también rechazó lo que considera intentos de interferencia en el sistema judicial brasileño, calificándolos como un "grave atentado contra la soberanía nacional". Lula enfatizó que Brasil cuenta con un Poder Judicial independiente y que se respetan los principios de debido proceso legal, presunción de inocencia, derecho a la defensa y al contradictorio.
La carta de Trump menciona que la decisión de imponer nuevas tarifas se basa en supuestos "ataques insidiosos de Brasil contra elecciones libres" y "violaciones a la libertad de expresión de los estadounidenses", en aparente referencia al juicio contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro por su rol en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023. Lula también criticó a ciertos políticos brasileños que han expresado apoyo a las medidas adoptadas por Washington, acusándolos de colaborar con intereses extranjeros en detrimento del país. “Son verdaderos traidores de la patria. Apuestan por el caos, no se preocupan por la economía del país ni por los daños causados a nuestro pueblo”, condenó, haciendo alusión a los aliados de Jair Bolsonaro.
Uno de los principales aliados de Trump en Brasil es el diputado federal Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario, quien reside actualmente en Estados Unidos y ha defendido públicamente las sanciones impuestas por Washington. Eduardo Bolsonaro está siendo investigado por la Policía Federal por su supuesta actuación en territorio estadounidense para promover acciones en contra de la institucionalidad brasileña. Lula también hizo mención a la investigación abierta por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos sobre "servicios de comercio digital y pagos electrónicos" en Brasil, una medida solicitada por Trump. Aunque no se mencionó específicamente el sistema de transferencias conocido como Pix, Lula indicó que el ataque se dirige directamente a este, que es considerado un patrimonio nacional.
“El Pix es del pueblo brasileño. No aceptaremos ataques al Pix, que es uno de los sistemas de pago más avanzados del mundo, y lo vamos a proteger”, concluyó Lula. Las declaraciones de Lula se producen en un contexto de escalada de tensiones diplomáticas y comerciales entre Brasil y Estados Unidos, provocadas por la imposición unilateral de tarifas por parte del gobierno estadounidense. En respuesta, Brasil ha activado la Ley de Reciprocidad Económica, que contempla sanciones a plataformas digitales estadounidenses y ha establecido un comité interministerial para defender los intereses económicos del país.
La situación entre Brasil y Estados Unidos se torna cada vez más tensa, con Lula abogando por la soberanía nacional y defendiendo los intereses de su país frente a lo que considera un intento de chantaje por parte de la administración Trump. Las repercusiones de este conflicto podrían tener un impacto significativo en las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambas naciones.
Redacción con información de NA