Paro en el puerto de Montevideo: Exportadores en alerta
Exportadores uruguayos preocupados por las demoras y sobrecostos logÃsticos ocasionados por un paro en la principal terminal del paÃs, afectando tanto las exportaciones como las importaciones
El paro sindical en una terminal del Puerto de Montevideo, que comenzó el pasado jueves, está generando graves consecuencias para la economía uruguaya. Según la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), la paralización ha derivado en pérdidas millonarias, demoras en la salida de exportaciones e impedimentos en la llegada de insumos esenciales para diversas industrias.
Carmen Porteiro, presidenta de la UEU, enfatizó que “cada día de inactividad genera un perjuicio difícil de cuantificar”, destacando el impacto negativo en las cadenas productivas del país. El Puerto de Montevideo, que maneja más del 90% del comercio marítimo uruguayo, es crucial para el flujo de mercancías tanto de exportación como de importación.
Impacto en las cadenas de suministro
La interrupción de operaciones en el puerto no solo afecta a los exportadores agroindustriales y fabricantes, sino que también obstaculiza la llegada de materiales de mantenimiento y repuestos. Esto podría traducirse en problemas de continuidad en la producción. Porteiro subrayó que el seguimiento de la situación es “constante” y que los exportadores están buscando ofrecer soluciones para resolver el conflicto rápidamente.
La UEU también recordó que esta paralización se suma a “paradas operativas” previas ya un aumento en los roles de buques, que dejan carga pendiente de embarque, aumentando costos y afectando la competitividad frente a otros puertos de la región.
Riesgo para la competitividad regional
El director de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Jorge Gandini, advirtió que la situación podría tener repercusiones más allá de las fronteras uruguayas. Montevideo compite con puertos de aguas profundas en Brasil y Argentina, y una interrupción operativa prolongada podría poner en riesgo su posición estratégica en el comercio regional.
Gandini señaló que la causa del conflicto está relacionada con la implementación de un nuevo sistema operativo, el cual ya se utiliza en otras terminales sin inconvenientes. La falta de aceptación de este cambio podría resultar en una “pérdida invisible de prestigio” para el puerto.
Frente a esta situación, los exportadores están evaluando alternativas temporales para la salida de cargas urgentes, aunque estas opciones implican costos y tiempos mayores. Porteiro hizo un llamado a la urgencia en el diálogo entre el sindicato, la empresa concesionaria y el Estado.
El Gobierno uruguayo y la ANP están en conversaciones para resolver el conflicto, que destaca la vulnerabilidad de las cadenas logísticas ante conflictos laborales prolongados. En un contexto de creciente competencia portuaria en el Cono Sur, la eficiencia y previsibilidad en las operaciones son esenciales para mantener la confianza de los mercados internacionales.
Redacción con información de Infobae