EE.UU. explora nuevos mercados para soja en América del Sur
Estados Unidos planea exportar soja a Sudamérica, lo que podrÃa resultar ventajoso para las aceiteras argentinas, coincidiendo con la inminente firma de un acuerdo comercial
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, anunció este jueves en Washington que su país está en conversaciones con varias naciones de América del Sur para exportar soja estadounidense que actualmente no puede vender a China. Esta estrategia surge en un momento clave, ya que Argentina se encuentra en la fase final de un acuerdo comercial integral que podría incluir esta opción de procesamiento.
Rollins destacó que la administración estadounidense busca mitigar el impacto del boicot de China a la soja de EE.UU., resultado de la guerra comercial entre el gigante asiático y el gobierno de Donald Trump. “No solo estamos esperando un acuerdo con China,” indicó Rollins. “A largo plazo, estamos abriendo estos mercados para diversificar nuestras exportaciones,” añadió, sin especificar los países que podrían asociarse.
Durante su discurso, Rollins mencionó que había conversado con dos países interesados en adquirir soja, aunque no reveló sus nombres ni los productos específicos que podrían comprar. Este hermetismo se produce mientras Argentina está finalizando un acuerdo comercial en Washington, negociado desde que Trump implementó aranceles recíprocos del 10%.
Se prevé que el acuerdo contemple la reducción de aranceles para una variedad de productos, incluyendo acero y aluminio, que actualmente enfrentan impuestos de hasta el 50%. Argentina, como uno de los principales industrializadores de soja a nivel mundial, cuenta con fábricas en Rosario que operan a la mitad de su capacidad, lo que resalta la necesidad de importar soja para maximizar su potencial.
Expertos sugieren que un acuerdo de este tipo podría resultar beneficioso para ambas partes. Estados Unidos podría enviar su soja para ser procesada en Argentina, transformándola en harina o aceite que luego se vendería en lugar de exportarse como grano. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre los destinos finales de estos productos industrializados.
Argentina tiene una capacidad de procesamiento de soja de entre 55 y 60 millones de toneladas, pero actualmente solo utiliza la mitad de esta capacidad. A diferencia de Brasil, que no cuenta con capacidad ociosa, las aceiteras argentinas estarían bien posicionadas para aprovechar esta oportunidad comercial.
La posibilidad de un acuerdo también podría ser una buena noticia para los agricultores estadounidenses, quienes se sienten frustrados por la guerra comercial y sus efectos negativos en sus ingresos. Sin embargo, el descontento también se extiende a la ayuda financiera que el Tesoro de EE.UU. ha anunciado para otros países, lo que ha generado críticas entre los granjeros que consideran que estos recursos deberían destinarse a apoyar su situación económica.
Según la Asociación Americana de Soja, China representa el mayor mercado para la soja estadounidense, absorbiendo más del 50% de las exportaciones del producto en 2023 y 2024. Mientras los agricultores de EE.UU. enfrentan la posibilidad de quiebras, Argentina y Brasil están aumentando su suministro de soja a los mercados chinos, lo que complica aún más la situación para los productores estadounidenses.
Redacción con información de Clarin