El acuerdo Mercosur-UE potenciarÃa las exportaciones agropecuarias
El acuerdo con la Unión Europea promete abrir nuevas puertas para el agro argentino, destacando beneficios significativos para las exportaciones agroindustriales del paÃs
La firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) se perfila como un paso crucial en el ámbito comercial para el bloque sudamericano. En un contexto global lleno de tensiones, este entendimiento tiene el potencial de abrir grandes oportunidades para la inserción externa del Mercosur y fortalecer su cadena agroindustrial
Un informe relevante destaca que la UE representa la tercera economía a nivel mundial, con un mercado interno de 450 millones de habitantes y un PBI per cápita de USD 43.000 anuales. A su vez, en 2024, el bloque importó productos agroindustriales por USD 220.000 millones, un volumen al que Argentina apenas aportó con un 3%.
El documento menciona que el 9 de enero, Europa logró resolver sus discrepancias internas, lo que habilitó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a avanzar en la firma del Acuerdo de Asociación Mercosur-UE. Esta negociación ha sido un arduo proceso de 25 años y su cierre exitoso representa un avance significativo para el Mercosur.
El acuerdo se fundamenta en tres pilares que abarcan aspectos comerciales, políticos y de cooperación. El pilar comercial busca establecer una zona de libre comercio que facilite el intercambio de bienes, servicios y capitales, y abarque 23 capítulos y 21 anexos. La cooperación se centrará en promover el comercio y fortalecer especialmente a las pymes.
Con el objetivo de facilitar su implementación, la UE ofrece dos instrumentos: el Acuerdo de Asociación y un Acuerdo Comercial Interino (ITA). Este último, que podría entrar en vigor con mayor rapidez, requiere solamente la aprobación del Parlamento Europeo, evitando la necesidad de ratificación por parte de los 27 parlamentos nacionales, lo que podría facilitar su entrada en vigor.
Por su parte, en el Mercosur, la implementación del acuerdo se llevará a cabo de forma bilateral entre la UE y cada país miembro, sin necesitar la ratificación colectiva. Esto significa que cada socio podrá aplicar los beneficios comerciales tan pronto como aprobar el ITA, permitiendo un uso temprano de estas ventajas.
El acuerdo contempla la eliminación de aranceles para productos clave como porotos, harina de soja, maní, frutas y otros. Se estima que este esquema beneficiará al 70% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur hacia Europa, lo que implicará una reducción significativa en los costos de acceso para esos productos.
Además, se han acordado reducciones graduales para otros productos en un plazo de 4 a 10 años, a incluir elementos como la harina de maíz y los aceites vegetales, lo que representa aproximadamente el 14% de las exportaciones agroindustriales hacia la UE.
Dentro del paquete de concesiones se encuentran cuotas arancelarias para productos estratégicos, como carne bovina y aviar. Es importante resaltar que el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo podrá disfrutar de la totalidad de las cuotas asignadas por la UE.
En términos generales, el acuerdo brinda previsibilidad y actúa como un contrapeso al proteccionismo en un escenario global incierto. Al modernizar los marcos regulatorios, se espera que también sirva de ancla para políticas nacionales, contribuyendo así a ampliar las oportunidades de exportación del agro argentino. Este entendimiento se presenta, en definitiva, como un punto de inflexión en la integración y competitividad del Mercosur en el comercio global.
Redacción con información de Infobae