Se reactiva el Gasoducto del Mercosur con exportaciones hacia el sur de Brasil
La reactivación del ducto marca el regreso de un vÃnculo energético estratégico y anticipa nuevas inversiones para fortalecer el abastecimiento regional.
Después de cuatro años de inactividad, el Gasoducto del Mercosur volvió a operar con un envío de prueba de gas natural desde Vaca Muerta hacia el sur de Brasil. La reactivación marca un hito en la relación energética entre ambos países y abre una nueva etapa de cooperación regional.
El primer despacho tuvo como destino la Central Termoeléctrica de Uruguaiana, ubicada en Río Grande do Sul. La operación permitió reanudar el flujo a través de una infraestructura que había quedado paralizada, pero que conserva un rol estratégico en el intercambio energético.
La iniciativa fue impulsada por TotalEnergies y Ámbar Energía, perteneciente al grupo brasileño J&F. Ambas compañías coordinaron el envío experimental con el objetivo de poner a prueba el funcionamiento integral del sistema.
Durante esta etapa, técnicos especializados realizaron verificaciones en distintos puntos del gasoducto. Las pruebas incluyeron controles sobre tuberías, válvulas y estaciones de compresión para garantizar condiciones operativas seguras y sostenidas en el tiempo.
El ensayo no solo buscó abastecer a la central térmica, sino también validar la posibilidad de establecer contratos de exportación en firme. Este tipo de acuerdos permitiría asegurar un suministro continuo, clave para el sistema eléctrico brasileño.
Actualmente, el gasoducto cuenta con capacidad para transportar hasta 15 millones de m³ diarios. Además, su licencia de operación se extiende hasta 2027, con la posibilidad de ampliarse por 20 años más en el marco de la normativa vigente.
En paralelo, se analiza un ambicioso proyecto de expansión que contempla la extensión de la red en unos 550 kilómetros adicionales. La iniciativa apunta a conectar el ducto con centros industriales de gran relevancia, como Porto Alegre y San Pablo.
El gas proveniente de Vaca Muerta aparece como un recurso clave para Brasil, especialmente en contextos de crisis hídrica. Su disponibilidad permite sostener la generación eléctrica y aportar estabilidad a sectores productivos de alto consumo energético.
La Central Térmica Uruguaiana, con una capacidad de 640 MW, requiere hasta 2,8 millones de m³ diarios para operar a plena carga. En ese esquema, el suministro argentino se posiciona como un componente esencial para su funcionamiento.
Este avance coincide con el desarrollo de un plan de infraestructura en Brasil que prevé inversiones por US$ 7.500 millones. La iniciativa busca reforzar el sistema gasífero y contempla la integración con Argentina como eje para compensar la caída de importaciones desde Bolivia.
Con la finalización de los estudios técnicos bilaterales, el vínculo energético entre ambos países deja de ser una proyección y comienza a consolidarse como una realidad en expansión.
Redacción