25 de Mayo, 2026
Radio Mercosur
Argentina

Hoy entró en vigencia el acuerdo UE-Mercosur

Desde este viernes se aplican reducciones arancelarias y cupos de exportación tras más de dos décadas de negociaciones

Responsive image

Desde este 1 de mayo de 2026 comenzó a regir de manera provisional el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, un entendimiento que marca un punto de inflexión para la economía argentina y la región. Tras 25 años de negociaciones, el pacto pone en marcha un proceso de integración que involucra a más de 700 millones de consumidores.

 

El tratado establece la eliminación de más del 90% de los aranceles entre ambos bloques, aunque su aplicación será progresiva. Los plazos de implementación varían según cada sector productivo y pueden extenderse hasta 18 años, en función de la sensibilidad de las actividades involucradas.

 

En el corto plazo, algunos sectores exportadores ya comenzaron a percibir beneficios concretos. Productos como el maní sin cáscara, garbanzos, lentejas, porotos y semillas de girasol ingresan desde ahora al mercado europeo con arancel cero. A su vez, el aceite de maíz crudo deja atrás el gravamen del 10% que regía hasta ahora.

 

Uno de los puntos centrales del acuerdo es el sistema de cuotas para productos sensibles. En ese marco, se habilitó un cupo anual de 99.000 toneladas de carne vacuna con un arancel reducido del 7,5%, mientras que la carne aviar y la miel contarán con cupos de 180.000 y 45.000 toneladas respectivamente, ambos con arancel cero.

 

Para ordenar el acceso a estos beneficios, el Gobierno avanzó con normativas específicas que regulan la distribución de los cupos entre las empresas. Estas disposiciones buscan dar previsibilidad y garantizar una participación equitativa en rubros clave como arroz, azúcar, sorgo, lácteos y ajos.

 

Más allá del comercio de bienes, el acuerdo también aparece como una herramienta para impulsar inversiones. Proyecciones privadas estiman que las exportaciones argentinas hacia Europa podrían incrementarse un 79% hacia 2030, mientras que el flujo de capitales europeos podría duplicarse y alcanzar los USD 4.000 millones anuales en los próximos años.

 

Sin embargo, el escenario no está exento de desafíos. La Unión Europea mantendrá mecanismos de salvaguarda para proteger a sus productores en caso de que las importaciones afecten los precios internos. Estas herramientas podrían activarse si se detectan desequilibrios en determinados mercados.

 

A esto se suman exigencias ambientales cada vez más estrictas. Para diciembre de 2026, el bloque europeo requerirá sistemas de trazabilidad y geolocalización para productos como la soja, en línea con normativas que buscan evitar la deforestación y garantizar prácticas sostenibles.

 

Redacción 

La puesta en marcha del acuerdo ocurre en medio de tensiones políticas dentro de Europa, donde algunos países expresaron reparos, especialmente en el sector agrícola. A pesar de ello, la aplicación provisional permite que los beneficios comerciales comiencen a regir mientras continúan los procesos de ratificación definitiva.