El Mercosur enfrenta una carrera contrarreloj por la nueva cuota de carne europea
El nuevo esquema comercial con la Unión Europea comenzará a aplicarse el próximo mes para las exportaciones cárnicas, mientras los paÃses del bloque aún no logran acordar cómo repartir el cupo preferencial
El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a regir de manera provisoria el 1° de mayo y abrió una nueva etapa para el intercambio entre ambos bloques. Mientras algunos productos ya comenzaron a ingresar al mercado europeo sin aranceles, la expectativa más importante está centrada en la carne bovina, cuya nueva cuota preferencial empezará a operar desde junio.
La implementación del esquema comercial representa un cambio relevante para los países del Mercosur, especialmente para Uruguay, Brasil y Argentina, que tienen a la carne como uno de los principales productos de exportación. Sin embargo, la puesta en marcha del sistema todavía genera incertidumbre debido a la falta de acuerdos internos sobre el reparto de los cupos.
La nueva cuota cárnica aún no está disponible porque la Unión Europea debe completar la asignación de licencias de importación a operadores europeos. Recién después de ese proceso podrán concretarse las primeras operaciones comerciales bajo el nuevo régimen preferencial.
El sistema previsto para la carne contempla una aplicación gradual. Durante los primeros años, el cupo irá creciendo de manera progresiva hasta alcanzar su volumen total en 2031. Para el período comprendido entre mayo y diciembre de 2026 se habilitarán 11.000 toneladas, divididas entre carne enfriada y congelada.
En detalle, el cupo inicial será de 6.050 toneladas de carne enfriada y 4.950 toneladas de carne congelada. El mecanismo elegido para adjudicar esas exportaciones será el criterio de orden de llegada, por lo que las empresas que logren colocar primero sus productos en Europa accederán al beneficio arancelario.
Para 2027, el esquema prevé una ampliación considerable del volumen autorizado. El cupo de carne enfriada ascenderá a 18.150 toneladas y el de congelada llegará a 14.850 toneladas. La meta final es alcanzar en 2031 un total de 99.000 toneladas habilitadas con arancel preferencial del 7,5%.
La ausencia de un entendimiento político dentro del Mercosur genera preocupación entre exportadores y operadores del sector. El plazo para negociar una distribución consensuada ya venció y varias empresas comenzaron a prepararse para competir directamente en el mercado europeo apenas se habiliten las operaciones.
Dentro del bloque regional, Uruguay deberá enfrentar la competencia de Brasil y Argentina, dos actores de gran peso en el negocio ganadero internacional. La disputa se da tanto por volumen de producción como por capacidad de inserción en Europa, un mercado altamente demandante pero estratégico para la región.
A pesar de ese escenario, desde el gobierno uruguayo consideran que el país mantiene condiciones favorables para aprovechar el nuevo esquema. Las autoridades económicas sostienen que el sector privado cuenta con experiencia en operaciones de acceso rápido y que existen canales comerciales consolidados con compradores europeos.
En el sector exportador prevalece la expectativa por el inicio de las primeras operaciones. Junio marcará el verdadero debut del nuevo sistema para la carne bovina y pondrá a prueba la capacidad de los países del Mercosur para competir dentro de un esquema que, al menos por ahora, avanza sin acuerdos internos.
Redacción con información de ámbito