11 de Julio, 2026
Radio Mercosur
Paraguay

Quirno encabezó la representación argentina en la cumbre del Mercosur en Asunción

El canciller Pablo Quirno participó este lunes y martes de la reunión de jefes de Estado, en medio de tensiones con Brasil y definiciones clave sobre UE, Japón y Venezuela

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El canciller Pablo Quirno participa este lunes y martes en la cumbre de jefes de Estado del Mercosur que se realiza en Asunción, Paraguay, en un contexto atravesado por fracturas políticas con Brasil y por reclamos cruzados que amenazan con poner en pausa la agenda regional.

 
En un principio, la representación argentina en el encuentro estaba prevista para el presidente Javier Milei. Sin embargo, el jefe de Estado decidió no viajar y permaneció en el país abocado a tareas de gobierno, según informaron desde la Casa de Gobierno.
 
Quirno arriba a la reunión con un mapa de tensiones ya instalado. En particular, el encuentro se produce en medio del recelo del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva frente al reciente acuerdo arancelario bilateral entre Argentina y Washington, que enciende alertas sobre la convergencia con el esquema comercial del bloque.
 
También pesan las discrepancias en torno a la solicitud argentina para ingresar al Tratado Transpacífico. Desde el lado brasileño, el debate no se limita a lo diplomático: se centra en la compatibilidad de las decisiones nacionales con la política arancelaria común.
 
La crisis humanitaria en Venezuela aparece, además, como uno de los puntos más sensibles de la agenda. Aunque actores regionales —incluidos Brasil, Colombia y sectores del entorno paraguayo— mostraron en meses recientes disposición para revisar el reingreso de la nación caribeña, la delegación argentina mantiene una postura de veto.
 
La discusión se apoya en fundamentos técnicos que Buenos Aires sostiene como inamovibles. La Cancillería argentina argumenta que en Venezuela se habrían vulnerado aspectos asociados a la cláusula democrática de Ushuaia y que no se habrían cumplido los protocolos exigidos para habilitar una reconsideración institucional.
 
El encuentro regional se ordena, en paralelo, alrededor de ejes oficiales vinculados a la economía. Entre los temas que se mantienen en primer plano figuran el seguimiento del pacto comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones formales con Japón.
 
El debate de fondo, sin embargo, tiene una arista comercial que vuelve a chocar entre capitales. Brasil observa con preocupación el impacto que podría tener la eliminación de aranceles para más de 1.600 productos estadounidenses dispuesta por Argentina en febrero, al entender que cualquier vínculo con Estados Unidos debe armonizarse con los criterios del Mercosur.
 
A ese escenario se suma la formalización del pedido de adhesión argentino al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico. En la región se interpreta como un movimiento de peso geopolítico al ubicar a Argentina en un marco comercial junto a actores con los que el bloque mantiene calibraciones políticas propias, como el Reino Unido.
 
En paralelo, el clima de confrontación bilateral se amplía con señales en la arena política local. El mismo lunes en que comienzan las deliberaciones del bloque, Milei recibirá en Buenos Aires al senador brasileño Flavio Bolsonaro, figura de la oposición a Lula da Silva en vísperas de las elecciones presidenciales de octubre.
 
Con este entramado, la cumbre se juega entre la consolidación de una agenda externa —UE y Japón— y la contención de tensiones internas que, por el momento, no muestran un punto de cierre. En Asunción, el Mercosur intenta avanzar sin perder cohesión, mientras Venezuela y el rumbo comercial regional vuelven a ser el termómetro del desacuerdo.
 
Redacción con información de BAE