El Ejército acelera la llegada de cuatro Black Hawk en 2026
El plan contempla un lote inicial de cuatro unidades y una meta total de 20 helicópteros para reordenar la capacidad operativa
El Ejército Argentino acelera las gestiones para incorporar helicópteros UH-60L Black Hawk y prevé concretar el arribo de un primer lote de cuatro unidades antes de que termine 2026. El plan se enmarca en la renovación de su capacidad de ala rotatoria, con aeronaves de segunda mano provenientes de reservas de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Las tareas preparatorias ya comenzaron, con foco en la recepción técnica y en la adecuación del equipamiento necesario para los efectivos. En paralelo, la fuerza evalúa alternativas vinculadas con la instrucción de las tripulaciones, un paso clave para asegurar que el salto operativo sea sostenible en el tiempo.
De acuerdo con el esquema previsto, el objetivo no se limita a esas primeras cuatro aeronaves. La conducción militar apunta a completar una primera fase de equipamiento con un total de 20 unidades, destinadas a ordenar el reemplazo gradual dentro del Batallón de Helicópteros de Asalto 601.
Con esa cantidad de material, la fuerza estaría en condiciones de retirar del servicio definitivo los 25 helicópteros UH-1H que todavía forman parte del inventario oficial. Esa reconfiguración permitiría reducir brechas operativas y reemplazar plataformas que, por antigüedad y limitaciones, condicionan la disponibilidad.
El calendario proyectado indica que los primeros cuatro Black Hawk arribarían entre noviembre y diciembre. Luego, el resto de las unidades contempladas en el lote se entregaría de manera escalonada a partir de 2027, en una transición que contempla la convivencia temporal con otros modelos que hoy integran el parque operativo.
En ese traspaso, los nuevos helicópteros mantendrían durante un período su operación junto con los 18 Bell Huey 2 que conservan la institución. La intención es aprovechar la vida útil remanente mientras se completa la llegada de las tandas posteriores, para reemplazarlos más adelante con nuevas incorporaciones.
Mientras avanza el proceso de transferencia, también se trabaja en la formación del personal. Una comisión oficial del Ejército viajó a Colombia en la última semana de agosto para evaluar opciones de capacitación para tripulaciones vinculadas al Black Hawk.
La delegación visitó el Centro de Instrucción de Black Hawk de la Fuerza Aérea Colombiana, en Melgar, en el departamento del Tolima. El objetivo fue conocer instalaciones y analizar la posibilidad de que pilotos y técnicos realicen cursos allí antes de fin de año, considerando la experiencia local en la operación de variantes del sistema.
Además de la instrucción, la visita puso el foco en el funcionamiento de la estructura de simulación y en los procesos de mantenimiento. En particular, se analizaron esquemas para pilotos y el adiestramiento del personal mecánico encargado del sostenimiento logístico, ya que sostener una flota de esa envergadura requiere soporte técnico continuo.
En paralelo, la Aviación del Ejército enfrenta dificultades en la cadena logística de su flota de helicópteros Agusta Bell AB-206. El problema se concentra en la obtención de repuestos críticos, debido a que el lote de origen estuvo vinculado a usuarios italianos y con certificación exclusiva de ese país, lo que dejó sin disponibilidad stocks y cerró la vía de producción de insumos.
Esa escasez afectó la disponibilidad operativa y obligó a acelerar definiciones para evitar la parálisis de unidades tácticas. Con ese diagnóstico, las autoridades militares comenzaron a estudiar la incorporación de helicópteros Bell 407GXi como reemplazo en el corto plazo.
El plan en análisis prevé adquirir nuevas unidades para sustituir de forma progresiva a los AB-206 y, en una etapa posterior, avanzar con el retiro de los Bell 206B-3 que hoy están asignados a la Escuela de Aviación de Ejército. Con esta estrategia, el Ejército busca estabilizar la operatividad de su parque y reducir la dependencia de componentes de difícil reposición.
Redacción