Lula convoca reunión de urgencia tras el arancel del 50% impuesto por Trump
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha convocado este miércoles una reunión de urgencia en respuesta al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer un arancel del 50% a las importaciones brasileñas

El encuentro se lleva a cabo en el Palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, y cuenta con la participación del vicepresidente y ministro de Comercio, Geraldo Alckmin, así como de los ministros de Exteriores, Mauro Vieira, y de Hacienda, Fernando Haddad, entre otros altos funcionarios. Según fuentes de la Presidencia, el objetivo principal de esta reunión es discutir las posibles acciones que el Gobierno brasileño tomará ante la decisión de Trump.
Desde el anuncio inicial de aranceles por parte de Trump en abril, Lula ha enfatizado que Brasil se reserva el derecho de actuar de manera recíproca, lo que implicaría la aplicación de aranceles equivalentes a los productos estadounidenses. Además, el Gobierno brasileño ha manifestado su intención de llevar este asunto a la Organización Mundial de Comercio (OMC) si las tensiones persisten.
Hasta la fecha, Brasil ya enfrenta un arancel del 10% impuesto por Trump a varias naciones, así como un 25% en las importaciones de acero y aluminio de EE. UU., sectores clave para la industria brasileña. Esta nueva medida de un 50% ha sido interpretada como un golpe adicional a la economía del país.
El anuncio del arancel se produjo pocas horas después de que la Cancillería brasileña convocara al encargado de negocios de la Embajada de EE. UU., Gabriel Escobar, para expresar su "malestar" por una nota emitida por la embajada que defendía a Bolsonaro. Durante este encuentro, la secretaria para Norteamérica de la cancillería, María Luisa Escorel, transmitió a Escobar que la protesta se debía a lo que Brasil considera una "intromisión indebida" del Gobierno estadounidense en sus asuntos internos.
La situación ha generado un clima de tensión entre ambos países, y Lula está bajo presión para encontrar una solución que proteja los intereses económicos de Brasil mientras se mantiene firme en la defensa de su soberanía.