01 de Mayo, 2026
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El sector pesquero español respalda el acuerdo con el Mercosur

La industria valora la apertura comercial y el acceso a materias primas, aunque alerta por diferencias en las condiciones de intercambio

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La aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur comienza a generar reacciones en distintos sectores productivos. En España, la industria transformadora de productos de la pesca y la acuicultura destacó el avance que representa el nuevo escenario, aunque advirtió sobre desequilibrios que podrían afectar su desarrollo.

 
Desde el sector se valoró que el entendimiento permitirá mejorar el acceso a materias primas esenciales, lo que representa un aspecto clave para sostener la actividad industrial. La posibilidad de contar con un suministro más estable aparece como uno de los principales beneficios del nuevo marco comercial.
 
Entre los cambios más relevantes se encuentra la eliminación inmediata de aranceles para determinadas especies. Esto facilitará la importación de productos como la merluza argentina, la pota y la anchoíta, mientras que el gambón argentino congelado, uno de los principales insumos del mercado español, tendrá una liberalización progresiva.
 
Los datos comerciales reflejan la importancia del vínculo entre ambas regiones. Durante 2025, las importaciones españolas de productos pesqueros desde el Mercosur alcanzaron cerca de 300 millones de euros, con fuerte presencia de pescado congelado, crustáceos y moluscos.
 
En contraste, las exportaciones españolas hacia los países del bloque sudamericano fueron significativamente menores. Se registraron envíos por 1.555 toneladas, con un valor cercano a 11,5 millones de euros, concentrados principalmente en productos como pulpo, tintorera y calamar congelados.
 
Dentro del segmento de productos transformados, se destacan las conservas y preparaciones de sepias y calamares, además de las conservas de atún, sardinas y mejillones. Sin embargo, este tipo de productos enfrenta mayores dificultades para acceder a los mercados del Mercosur.
 
El acuerdo establece distintas condiciones según el tipo de producto. Algunos, como el pulpo, los calamares y las potas, quedarán liberados desde el inicio, mientras que otros tendrán procesos de apertura más graduales. En el caso de la tintorera, la liberalización se realizará en cinco etapas.
 
No obstante, el principal punto de preocupación radica en las asimetrías del acuerdo. En ciertos casos, los países del Mercosur aplicarán calendarios de apertura más extensos, que pueden alcanzar hasta 16 etapas, e incluso excluyen productos considerados estratégicos para la industria española, como las conservas de mejillón.
 
En paralelo, se mantiene la exclusión de las conservas de atún del proceso de liberalización dentro de la Unión Europea. Esta medida es valorada positivamente por el sector, ya que protege un segmento clave de la industria y permite sostener su competitividad.
 
Frente a este escenario, la industria considera fundamental que el acuerdo avance acompañado de condiciones que garanticen una competencia equilibrada. Aspectos como los requisitos sanitarios, la trazabilidad y los estándares de producción aparecen como elementos centrales para asegurar un desarrollo sostenible del intercambio comercial.
 
Redacción con información de Europa Press