Europa y Sudamérica profundizan su alianza comercial en medio de tensiones
El acuerdo entre la UE y Mercosur apunta a incrementar exportaciones y dinamizar mercados, aunque varios paÃses europeos expresaron preocupación por la competencia agrÃcola y la deforestación
La relación económica entre la Unión Europea y el Mercosur atraviesa una nueva etapa tras la entrada en vigor provisional del acuerdo de libre comercio firmado entre ambos bloques. El entendimiento conecta a más de 700 millones de consumidores de Europa y Sudamérica y apunta a profundizar uno de los vínculos comerciales más importantes del mundo.
Durante 2024, el intercambio comercial entre las dos regiones superó los 111.000 millones de euros. De ese total, 55.200 millones correspondieron a exportaciones europeas y 56.000 millones a importaciones provenientes del Mercosur. Brasil concentró más del 80% del flujo comercial registrado entre ambas partes.
El crecimiento del intercambio fue sostenido en la última década. Entre 2014 y 2024, el comercio de bienes entre la UE y el Mercosur aumentó más de un 36%. Las importaciones europeas desde Sudamérica crecieron más de un 50%, mientras que las exportaciones europeas avanzaron cerca de un 25%.
Actualmente, la Unión Europea exporta principalmente maquinaria, productos químicos, medicamentos y material de transporte. En sentido inverso, el Mercosur abastece al mercado europeo con productos agrícolas, minerales, pasta y papel, sectores considerados estratégicos para las economías sudamericanas.
El acuerdo comercial prevé una reducción gradual de aranceles para productos europeos como automóviles, vinos, ropa, alimentos y medicamentos. A cambio, el bloque europeo abrirá parte de su mercado a exportaciones agrícolas sudamericanas, aunque estableciendo límites específicos para algunos productos sensibles.
Entre las cuotas definidas aparecen 99.000 toneladas anuales de carne vacuna con aranceles del 7,5% y 180.000 toneladas de carne aviar con arancel cero. La implementación será progresiva durante los próximos cinco o seis años.
Las proyecciones económicas elaboradas en Europa indican que el tratado podría incrementar el Producto Bruto Interno de la UE en 77.600 millones de euros hacia 2040. Además, estimaciones oficiales sostienen que las exportaciones europeas al Mercosur podrían crecer cerca de un 39% en ese mismo período.
Sin embargo, el avance del acuerdo generó fuertes críticas dentro de varios países europeos. Francia e Irlanda encabezan las voces que alertan sobre el posible impacto negativo para agricultores y ganaderos locales frente al ingreso de productos sudamericanos a menores costos.
A las objeciones económicas se suman las ambientales. Organizaciones ecologistas advirtieron que la expansión agrícola derivada del incremento comercial podría acelerar procesos de deforestación en la Amazonia y profundizar la degradación de ecosistemas sensibles en Sudamérica.
Dentro del Parlamento Europeo también surgieron cuestionamientos por la distribución de las cuotas de exportación. Algunos dirigentes sostienen que los grandes actores agroindustriales del Mercosur podrían concentrar la mayor parte de los beneficios comerciales en detrimento de pequeños productores.
Frente a este escenario, la Unión Europea incluyó un mecanismo de salvaguardia provisional que comenzará a regir en 2026. La herramienta permitirá suspender importaciones específicas en caso de que provoquen daños graves sobre industrias o sectores productivos locales. Mientras tanto, el acuerdo avanza entre expectativas económicas y crecientes tensiones políticas y ambientales.
Redacción con información de Euro News