13 de Septiembre, 2026
Radio Mercosur
Argentina

Argentina acelera la ocupación de cupos Mercosur UE

Los primeros datos tras la entrada en vigor del acuerdo muestran una toma rápida de contingentes en miel, carne, etanol y arroz, alterando el calendario de competencia para el agro español

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El acuerdo Mercosur UE dejó de ser una promesa de negociación para convertirse en un factor directo de competencia. A pocos meses de su entrada en vigor, el comportamiento de los exportadores argentinos aparece como el principal dato que inquieta al agro español: la ocupación de cupos está avanzando a una velocidad que, en la práctica, supera el ritmo gradual con el que se planificó el escenario.

 
El marco comenzó a regir el 1 de mayo de 2026 . Desde entonces, el intercambio con destino europeo mostró un crecimiento sostenido en volumen, pero el punto que cambia la mirada es otro. No se trata solo de cuánto se exporta, sino de cómo se “administra” el acceso preferencial: los contingentes son un recurso limitado y quien los toma antes reordena la competencia para el resto.
 
Entre enero y julio , las exportaciones argentinas a la Unión Europea alcanzaron los 5.191 millones de dólares , con un incremento del 19% frente al mismo período del año anterior. En el tramo mayo-julio , ya bajo el nuevo marco, se sumaron 2.476 millones de dólares , con una suba interanual del 13,1% . El crecimiento acompaña la tendencia general, pero el dato decisivo aparece en el detalle de los cupos.
 
Al 29 de julio , los registros reflejaban una utilización avanzada en varias líneas. En huevos, la toma del cupo ya era prácticamente total, y en albúmina de huevo la ocupación también superaba el umbral esperado. En miel, el nivel de uso ya superaba el 70% , mientras que en etanol la captura rondaba más de la mitad.
 
El caso más llamativo es el de la miel. El acuerdo reservaba para el primer año 7.500 toneladas , de las cuales 5.000 correspondían al período mayo-diciembre . Ese contingente ya estaría agotado, con un movimiento comercial que deja poco margen para seguir el plan previsto y obliga a mirar la competencia como un fenómeno inmediato, no diferido.
 
La presión se entiende mejor cuando se observa el impacto territorial. España no es un mercado lateral en rubros como ganadería, miel, arroz y pesca: son actividades con presencia extendida en el entramado productivo, y compiten con partidas que ahora entran a la UE en condiciones preferenciales. Cada tonelada que se adjudica antes dentro del cupo reduce los espacios disponibles para la oferta europea, alterando la dinámica de precios y demanda.
 
La carne bovina también entra en el radar. Para el período mayo-diciembre , el Mercosur cuenta con 6.050 toneladas de carne fresca y 4.950 de carne congelada, con un arancel intracuota del 7,5% . Con Argentina ya tomando cerca de un tercio del cupo de carne fresca, el margen de crecimiento de la presión depende de cómo se consolida la logística y de la capacidad de respuesta del lado europeo.
 
En paralelo, la pesca suma una capa de competencia directa. El acuerdo eliminó aranceles iniciales que impactan entre 8% y 15% para la merluza argentina, y en langostino plantea una rebaja gradual: incluye una reducción del 20% del arancel en 2026 , con desgravación progresiva posterior. En ese rubro, la reacción se juega en ciclos cortos, lo que agrava la lectura de “captura temprana”.
 
Detrás del fenómeno de los cupos también aparece un elemento menos visible pero relevante. Las filiales agroalimentarias de capital español en Argentina pueden aprovechar condiciones del acuerdo, aunque esa ventaja convive con una mayor exposición del grupo en su mercado de origen. Ese doble efecto explica por qué el reparto de contingentes no se observa con distancia: se sigue en cooperativas, centrales de compra y estructuras empresariales.
 
Como antecedente inevitable, la conversación en Europa suele apoyarse en la referencia histórica de la Cuota Hilton . En este nuevo escenario, el acuerdo elimina el arancel del 20% para esa cuota y suma carne fresca y congelada con un arancel intra-cuota del 7,5% . Para los productores europeos no es un ajuste menor: cambia la estructura de acceso y, por lo tanto, la disputa por volumen dentro del mercado.
 
De cara al calendario que viene, el punto central pasa por dos variables: el ritmo de ocupación de los cupos y la evolución de la degradación en el tiempo. Si Argentina sostiene este comportamiento, la competencia puede sentirse antes en productos como miel, arroz o carne. No se trata de una lectura apocalíptica, sino de una señal temprana que modifica la forma de planificar el comercio y los márgenes del agro español.
 
Redacción con información de moncloa com