13 de Septiembre, 2026
Radio Mercosur
Argentina

Llega una nueva tanda de F-16 para la Fuerza Aérea Argentina

En la segunda quincena de septiembre se espera la llegada de seis cazas, cuatro monoplaza y dos biplaza, dentro del plan de modernización

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La Fuerza Aérea Argentina se prepara para una etapa clave en su proceso de modernización con la llegada de seis cazas F-16 en la segunda quincena de septiembre. La incorporación forma parte del programa destinado a renovar la capacidad de combate de la aviación militar.

 
La nueva tanda estará compuesta por cuatro aeronaves F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza. Estas unidades se sumarán a los seis F-16 que ya arribaron previamente al territorio nacional, consolidando un crecimiento sostenido del inventario.
 
Con esta segunda entrega, Argentina alcanzará un total de 12 F-16. El objetivo final del acuerdo contempla una flota de 24 aeronaves, por lo que el proceso comenzará de manera progresiva para completar la incorporación prevista.
 
Para la Fuerza Aérea, el impacto del programa no se reduce al aumento numérico de la flota. La meta es recuperar de forma gradual una capacidad supersónica moderna y con un entorno técnico actualizado, incluyendo sistemas de entrenamiento, mantenimiento, logística y operación.
 
El traslado desde Europa supone una operación logística de alta complejidad. Los aviones realizarán escalas técnicas en España y Brasil antes de completar el recorrido hacia Argentina, coordinando rutas, combustible, comunicaciones y apoyo técnico.
 
En este esquema también se prevé la participación de aeronaves cisterna de Estados Unidos, con reabastecimiento en vuelo. Esta modalidad permite que las cazas completen trayectos de larga distancia sin depender exclusivamente de aterrizajes para recarga.
 
Además de la logística del viaje, la diferencia entre variantes monoplaza y biplaza cumple un rol central dentro del programa. Las aeronaves biplaza resultan relevantes para tareas de formación y conversión operativa, al facilitar el entrenamiento con dos puestos y acompañamiento en la transición al sistema de armas.
 
En paralelo, las aeronaves incorporadas responden al estándar MLU, asociado a actualizaciones de media vida. Este proceso busca mejorar capacidades mediante modificaciones en áreas como aviónica, sensores, comunicaciones y aptitudes operativas, especialmente importantes para aeronaves que provienen de una operación previa.
 
El desafío se abre cuando los aviones estén en tierra: convertir la adquisición en una capacidad operativa permanente. Para ello será necesario ampliar la base de pilotos y técnicos, ajustar infraestructura, asegurar repuestos y sostener ciclos de mantenimiento y entrenamiento que permitan operar la flota con continuidad.
 
Redacción con información de A24