12 de Mayo, 2021
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Economía

Cancillería argentina aceptó visita sólo protocolar

Mientras naves piratas depredan el Mar Argentino la cancillería no aceptó ayuda de naves de EEUU

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El Gobierno argentino impidió un operativo conjunto ofrecido por Washington, al que Prefectura esperaba sumarse. Sólo fue autorizada una visita “protocolar” de la nave al puerto de Mar del Plata.
 
Tras varias idas y vueltas, diferencias internas pero también contrapuntos con el gobierno de los Estados Unidos, la Cancillería emitió un comunicado de prensa este viernes en el que marcó sus límites a la Operación Cruz del Sur que el buque USCGC Stone de la Guardia Costera de los Estados Unidos está haciendo en el Atlántico Sur y que lo traerá frente a las costas argentinas.
 
Aviones argentinos sobrevuelan a decenas de pesquerosilegales frente al territorio argentino sin ayuda del Gobierno.
 
El texto de la nota argentina señala que el barco entrará al puerto de Mar del Plata en febrero para una visita “estrictamente protocolar”.
 
Las aclaraciones y las discusiones de los últimos días entre la Cancillería y el Ministerio de Seguridad, y las que se mantuvieron con la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires resaltan lo sensible que resulta en la coalición del gobierno kirchnerista la cooperación en Defensa y Seguridad con Washington, teniendo en cuenta además que fueron objeto de choques entre las administraciones de Cristina Kirchner y Barak Obama. Otra es la relación que busca tener Alberto Fernández con Joseph Biden, que asume el 20 de enero.
 
Además, sectores ligados al cristinismo sostuvieron siempre en sintonía con Caracas que los Estados Unidos pretende utilizar su flota del Comando Sur -que maneja el Departamento de Defensa a diferencia del Stone que es de la Guardia Costera- para “intervenciones” armadas en Venezuela.
 
La patrulla que montará el USCGC Stone es la primera en su tipo a nivel regional, y según sitios oficiales en los Estados Unidos apunta contra las actividades ilícitas en alta mar. Más aún se ha informado también que uno de sus objetivo es la disuasión contra la pesca ilegal que en su gran mayoría proviene de embarcaciones chinas, al menos en esta zona.
 
Otros sobrevuelos sobre pesqueros chinos que pescan "apaciblemente" en aguas del Mar Argentino.
 
Clarín supo por fuentes del sector que desde Estados Unidos se había propuesto hacer patrullaje conjunto de pesca ilegal con la Prefectura en el Atlántico Sur, pero que la orden política fue la de solo aceptar la visita de cortesía a Mar del Pata.
 
La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, buscó satisfacer el deseo de la Prefectura de hacer operativos junto a Estados Unidos. Pero ello fue abortado por la Cancillería. En varios sectores advirtieron qué hay que "cuidar" el acuerdo de pesca que se está negociando con Beijing.
 
Los comunicados de la Cancillería y del Departamento de Estado dados a conocer hoy no desentonan pero no son iguales.
 
El de Argentina dice que Gobierno de los Estados Unido informó la navegación de este buque de última generación entre enero y febrero, y que pidió que el USCGC Stone realice una “visita” a un puerto comprometiéndose a observar los protocolos sobre la pandemia del coronavirus, que incluyen la seguridad de la tripulación y del personal en el puerto.
 
“El Gobierno argentino aceptó la visita del USCGC Stone a su par en nuestro país, la Prefectura Naval Argentina, la cual tendrá lugar en el puerto de Mar del Plata en el mes de febrero. Dicha actividad será de carácter estrictamente protocolar”, se señaló desde el ministerio que conduce el canciller Felipe Solá.
Con luz diurna, naves de Prefectura Naval Argentina, bombardean a uno de losmayores pescadores ilegales chinos en aguas argentinas. 
 
Advirtieron que la visita “no incluye actividad operativa ni cooperativa alguna". Por lo tanto -advirtieron- "no involucrará misiones de vigilancia ni de control de la pesca, las cuales se realizan exclusivamente con medios y personal del Estado argentino cuya función es la protección de nuestra soberanía y nuestros recursos en los espacios marítimos nacionales que en el último año capturaron a tres buques pesqueros ilegales extranjeros, una cifra que no se alcanzaba desde el año 2005.”
 
El comunicado del Departamento de Estado indica que esta operación es parte de sus “esfuerzos para construir asociaciones regionales de seguridad marítima y contrarrestar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (la IUU) en el Atlántico Sur.
 
Hizo un repaso de algunas “patrullas conjuntas” -que el gobierno argentino no quiere hacer- en Guyana, en Río de Janeiro y Salvador de Bahía.
 
Y habla de su parada “más al sur”, en Mar del Plata, “para una ceremonia de bienvenida por parte del servicio hermano de la Guardia Costera, la Prefectura Naval Argentina antes de que el barco regrese a casa”.
 
El comunicado de EE.UU. contó que cuenta con un observador de la armada portuguesa, y que a su paso por el Caribe interceptó al sur de República Dominicana, un buque de alta velocidad que transportaba 900 kilos de cocaína.
 
Muestra de pescados extraídos del Mar argentino que fueron incautadas por naves de la Prefectura Naval Argentina que bombardeó la nave china.
 
“Estados Unidos es un líder mundial en los esfuerzos para abordar la pesca INDNR (Pesca ilegal, no declarada y no reglamentada), incluso a través del trabajo en instituciones multilaterales para fortalecer las reglas que rigen la pesca internacional y el compromiso bilateral con los Estados costeros, portuarios y de mercado del mundo”, señala el comunicado sin hacer alusiones a otros países, como sí lo hizo el Instituto Naval de los Estados Unidos, que mencionaba las actividades ilegales de embarcaciones chinas en la zona, que están en la mira de Estados Unidos.
 
“El valor de la producción mundial de peces de captura en 2018 fue de más de $ 151.000 millones” indicó el comunicado estadounidense, que instó a trabajar a los estados de manera conjunta bajo acuerdos que rigen en la órbita de la ONU. Y recordó que la pesca ilegal provoca la pérdida de miles de millones de dólares, además de detonar la seguridad alimentaria mundial, y la seguridad económica de los estados ribereños. Y viola la soberanía estatal al socavar los acuerdos internacionales y las medidas de conservación de la pesca.
 
Fuente: Clarin – Por Natasha Niebieskikwiat